La financiación por parte de la Junta del proyecto 'Puerta de las Cortes: Castilla, 1187', ha tenido como consecuencia la indignación de Unión del Pueblo Leonés (UPL), que ha denunciado que el gobierno autonómico “tergiversa la historia para intentar arrebatar la ‘Cuna del Parlamentarismo’ al Reino de León y entregársela a Castilla”.
Y todo ello, tras dotar la Junta con cerca de 200.000 euros a un proyecto en que según ha señalado el alcalde de la localidad castellana de San Esteban de Gormaz, se recoge en dicho municipio soriano “la creación de un Centro de Interpretación Turístico de la Cuna del Parlamentarismo Europeo”, afirmando asimismo desde la web del consistorio que “San Esteban de Gormaz revive el nacimiento del parlamentarismo europeo con la recreación de las Cortes de 1187”, a la par que señalan que dichas Cortes (en que UPL recuerda que los representantes ciudadanos no tuvieron derecho a voto) “situó a Castilla como territorio pionero en el desarrollo político e institucional de Europa”.
Unas afirmaciones que desde Unión del Pueblo Leonés consideran “un despropósito sin base documentada en cuanto al derecho a voto de los representantes ciudadanos, y una contradicción de lo que está reconocido a nivel mundial por historiadores y expertos en la materia”.
De este modo, consideran que el hecho de que desde Castilla se aluda a San Esteban de Gormaz como ‘Cuna del Parlamentarismo’ y que la Junta financie un proyecto en dicha localidad pretendiendo encumbrarla como tal, “es un insulto al Reino de León y a la historia de ciudades como Zamora, Benavente o Toro, que tuvieron derecho a voto en las Cortes leonesas de 1188, y por ello, forman parte del reconocimiento como Cuna del Parlamentarismo por parte de la UNESCO”.
Por ello, en UPL consideran que la Junta “está financiando y fomentando la manipulación y la tergiversación de la historia para intentar arrebatar la ‘Cuna del Parlamentarismo’ que corresponde y está reconocida al Reino de León, para intentar entregársela a Castilla sin respaldo documental que corrobore la contradicción que supone respecto a lo reconocido mundialmente por la UNESCO”.






