Los trabajos de extinción del incendio de Fermoselle se han concentrado este domingo en dos de las zonas más complejas del perímetro, ambas de muy difícil acceso para los equipos terrestres. El operativo confía en que la mejora de las condiciones meteorológicas durante la noche permita estabilizar los últimos puntos activos.

Uno de los principales frentes de actuación ha sido el fondo del Arribes, en la zona de Mámoles, donde los medios aéreos han trabajado de forma ininterrumpida durante toda la jornada. Gracias a la labor conjunta de las aeronaves y de las cuadrillas terrestres, se ha conseguido avanzar desde Mámoles hasta prácticamente el fondo del río, una de las áreas que continúa registrando mayor actividad.
A última hora del día también se ha detectado una pequeña reproducción en la zona sur del incendio, concretamente en las paredes del río Tormes, otro enclave de acceso especialmente complicado para los efectivos.
Durante la jornada, los medios aéreos han centrado sus descargas de agua en estos puntos donde el personal apenas puede acceder, mientras que las brigadas terrestres han atendido pequeñas reproducciones y avisos por reactivaciones puntuales dentro del perímetro ya quemado.
La tarde ha estado marcada además por un viento de intensidad considerable, que ha dificultado las labores de extinción. No obstante, las previsiones apuntan a que durante la noche las condiciones mejorarán con una disminución del viento, lo que favorecerá el trabajo del operativo.

Pese a estas incidencias, no se han registrado reproducciones de gran importancia a lo largo del día. El dispositivo mantendrá la vigilancia durante toda la noche con el objetivo de controlar los últimos puntos activos y dar por prácticamente solucionada la situación a primera hora de este lunes.



