Los distintos pueblos de Zamora se están engalanando para la Navidad con distinta iluminación para traer magia e ilusión, sobre todo a los más pequeños pero también a los mayores, en las próximas fiestas.
No obstante, no todo es amor y fraternidad y en la localidad de Moraleja del Vino están sufriendo las consecuencias de los vándalos.
El propio consistorio ha señalado que “con el esfuerzo económico y con la ilusión que este ayuntamiento pone en la decoración navideña para que el pueblo esté bonito, hay gente que se dedica a cortar los cables de la luz”.
Así, los cables de algunos adornos navideños han aparecido cortados, así como también con desperdicios colgados tales como una mascarilla.
Ante este hecho, desde el Ayuntamiento han rogado a los vecinos “un poco de civismo” porque “estas cosas las pagamos todos”.




