La colaboración ciudadana resultó clave para evitar un posible siniestro vial en las inmediaciones de Zamora. Según ha informado la Guardia Civil, un vecino que circulaba por la autovía A-66 (Gijón-Sevilla) alertó sobre un vehículo que avanzaba con una conducción errática, realizando zigzags y a velocidad anormalmente reducida.

El testigo también observó que uno de los ocupantes portaba un vaso en la mano, lo que le hizo sospechar que ambos podrían encontrarse bajo los efectos del alcohol.
Gracias a la llamada, la Guardia Civil activó un dispositivo de búsqueda que culminó con la localización del turismo en una de las entradas a la ciudad de Zamora.
En el momento de la identificación, los agentes comprobaron una situación irregular: la mujer que inicialmente iba como conductora se encontraba en el asiento del copiloto, mientras que el varón ocupaba el puesto de conductor.
Durante la intervención, la mujer reconoció que nunca había obtenido el permiso de conducción, motivo por el que fue investigada como presunta autora de un delito contra la seguridad vial.
Por su parte, el varón fue sometido a las pruebas de alcoholemia, arrojando un resultado que duplicaba la tasa máxima permitida, por lo que se le formuló una denuncia administrativa.







