La Audiencia Provincial de Zamora ha acogido este martes el juicio contra cinco acusados de estafar 60.000 euros a una empresa avícola de la provincia, celebrándose la vista sin uno de los acusados, sobre el que se ha acordado imputarle un delito de estafa con una pena de dos años de prisión y una multa de nueve meses con una cuota de seis euros diarios.
Los hechos ocurrieron en 2020, cuando la empresa avícola compró maquinaria a un proveedor y todas las gestiones para la compra se realizaron por correo electrónico. En uno de esos mails, enviado aparentemente desde la dirección habitual del proveedor, se comunicó a la empresa zamorana un cambio en el número de cuenta donde debía realizarse el ingreso.
Sin embargo, fue posteriormente, cuando el proveedor reclamó el pago —que ya había sido efectuado—, cuando se descubrió la estafa. La dirección de correo era prácticamente idéntica a la original, aunque cambiaba el dominio “.com” por “.net”.
Tras interponerse una denuncia ante la Guardia Civil, los investigadores descubrieron que el titular de la cuenta bancaria donde se recibió el dinero era uno de los acusados. Además, este habría transferido posteriormente los 60.000 euros a otra cuenta de su propiedad y desde ella realizó transferencias de 15.000 euros a su pareja y a otras dos personas.
Los acusados han negado los hechos y han sostenido que el quinto acusado, que no ha estado presente en el juicio, era empresario y les pidió el favor de recibir esos ingresos en sus cuentas para después retirarlos en efectivo y entregárselos.
Por su parte, el acusado titular de la cuenta donde se ingresó el dinero aseguró que conoció al supuesto empresario porque era prestamista y que le había concedido un préstamo de 7.200 euros sin intereses y con facilidades de pago. Según su versión, fue posteriormente cuando le pidió el favor de recibir el ingreso de los 60.000 euros y realizar las transferencias, afirmando además que siempre contactaba con él a través de un número oculto.
Por estos hechos, el Ministerio Fiscal considera que existen delitos de blanqueo de capitales y estafa informática agravada, solicitando para cada uno de los acusados cuatro años de prisión y doce meses de multa a razón de 15 euros diarios.
Por su parte, la acusación particular solicita tres años de prisión para cada uno de los cuatro acusados por delitos de estafa agravada, mientras que las defensas piden la libre absolución.
El juicio ha quedado visto para sentencia.




