El incendio forestal de La Tejera, en el municipio de Hermisende, encara la noche con buenas noticias tras horas críticas por el avance imparable del fuego. Tras la reunión del CECOPI, se ha acordado rebajar el nivel de peligrosidad a Nivel 1 y autorizar el regreso a sus viviendas de los vecinos de Castromil y San Ciprián de Hermisende, casi 200 personas que habían sido evacuadas durante la tarde. La mejora de la situación responde principalmente a los trabajos realizados por el operativo de extinción y a las precipitaciones, aunque débiles, que han dejado las tormentas registradas en la zona.

Raúl Martín, jefe de jornada en el centro provincial de mando, ha destacado que las condiciones meteorológicas han permitido que el flanco norte del incendio —parte española– "no presente frente de llama activo". Actualmente, la parte activa del incendio se encuentra en la parte portuguesa avanzando de forma paralela a la frontera.
Por la noche, se realizarán labores de vigilancia y perimetración con medios propios, y mañana por la mañana se han planificado relevos, cuando se llevará a cabo una nueva valoración del estado del incendio. No obstante, con la previsión meteorológica, marcada por vientos de componente sur, existe la posibilidad de que las llamas vuelvan a avanzar hacia el norte y pasen a la provincia de Zamora de nuevo.
La jornada ha estado marcada por una importante escalada del incendio, que se declaró a las 5:40 horas de la madrugada y se reavivó a mediodía. En apenas media hora, se decretó el Nivel 1 y, posteriormente el Nivel 2 de peligrosidad ante la amenaza seria de las llamas para la población. La rápida propagación del fuego y la presencia de humo llevaron a ordenar la evacuación de Castromil y San Ciprián de Hermisende, con un total de 190 personas trasladadas a un albergue provisional en Puebla de Sanabria.
El operativo ha llegado a contar con 37 medios trabajando —actualmente son 26 tras la retirada de los equipos aéreos dada la llegada de la noche—. A estos se ha sumado también la colaboración de efectivos portugueses, que trabajan conjuntamente en las labores de control y extinción de un fuego que ha cruzado la frontera hacia el país vecino.
La orografía del terreno ha sido uno de los principales obstáculos para los equipos de extinción. El incendio afecta a una zona de monte de la Alta Sanabria, con puntos especialmente complicados y de difícil acceso. Tal y como explicó durante la tarde el alcalde de Hermisende, Jesús González, en las zonas más complejas han intervenido principalmente los medios aéreos, mientras que los efectivos terrestres han concentrado el ataque en torno a la carretera, donde esperaban poder contener el avance de las llamas.
La evolución del incendio también ha estado muy pendiente del cielo. Durante la tarde se esperaban tormentas que finalmente han dejado precipitaciones débiles en la zona, unas lluvias que, aunque insuficientes por sí solas para dar por controlado el incendio, han contribuido a mejorar las condiciones y a facilitar el trabajo de los medios de extinción. El propio alcalde señalaba durante la tarde que el fuego se encontraba lejos de las poblaciones y confiaba en que la lluvia pudiera favorecer la situación.

Con la rebaja a IGR-1 y el realojo de los vecinos, la situación permite afrontar la noche con mayor tranquilidad aunque el incendio requiere aún de extrema vigilancia y trabajos de extinción.



