La Guardia Civil de Zamora, en coordinación con una entidad bancaria, ha logrado la recuperación de una transferencia internacional de 49.980 euros realizada por una víctima que fue engañada mediante una sofisticada estafa basada en técnicas de ingeniería social.
La transferencia fue efectuada por la persona que ejerce la curatela de la víctima y propietaria del dinero estafado, después de ser víctima de un fraude en el que los delincuentes suplantaron la identidad de una entidad bancaria y de la propia Guardia Civil para generar confianza y provocar una reacción inmediata.
Modus operandi
Los hechos comenzaron cuando el tutor legal de la víctima recibió un mensaje SMS que aparentaba proceder de su entidad bancaria, alertando de una supuesta transferencia en curso. Tras contactar con el número facilitado en el mensaje, fue atendido por personas que se hicieron pasar por trabajadores del banco y, posteriormente, mediante una videollamada, por un supuesto agente de la Guardia Civil.
Bajo esa falsa apariencia de credibilidad, los estafadores convencieron al tutor para realizar una transferencia internacional con destino a Italia por un importe cercano a los 50.000 euros.
Tras percatarse del engaño, contactó con su entidad bancaria para solicitar aclaraciones e intentar anular la operación. La rápida presentación de la denuncia y la coordinación inmediata entre los investigadores, componentes del Puesto de la Guardia Civil de Zamora, del Equipo @ de la Comandancia y la entidad bancaria, permitieron activar los mecanismos de comunicación y bloqueo necesarios, logrando finalmente la recuperación íntegra de los 49.980 euros transferidos.
Las diligencias fueron remitidas a la Oficina de Reparto de los Tribunales de Instancia – Sección Civil y de Instancia de Zamora, solicitándose además la correspondiente Orden Europea de Investigación dirigida a la entidad bancaria italiana receptora de la transferencia fraudulenta.
El resultado de esta actuación pone de manifiesto la importancia de denunciar con la mayor rapidez posible este tipo de delitos, especialmente cuando implican transferencias internacionales, ya que las primeras horas son determinantes para intentar localizar, bloquear o revertir el movimiento del dinero.
La Guardia Civil recuerda que ninguna entidad bancaria ni organismo oficial solicita por teléfono la realización de transferencias, la entrega de claves o códigos de seguridad, ni la ejecución de operaciones urgentes bajo amenazas de pérdidas económicas. Ante cualquier comunicación sospechosa, recomienda colgar la llamada, no acceder a enlaces recibidos por SMS y contactar directamente con la entidad a través de sus canales oficiales.
El delito fue cometido en mayo de 2026 mediante las técnicas conocidas como “smishing” —combinación de SMS y phishing— y “vishing” —combinación de llamadas telefónicas y phishing—, modalidades que emplean las nuevas tecnologías y la ingeniería social para engañar a las víctimas y conseguir que faciliten información confidencial o realicen operaciones económicas fraudulentas.




