La Policía Local de Benavente recibe avisos que poco tienen que ver con multas, controles de tráfico o intervenciones de seguridad ciudadana. Una persona mayor que no puede levantarse tras una caída, un niño que se queda solo fuera de casa, una familia que pide ayuda ante un familiar alterado o un vecino que reclama asistencia por un conflicto forman parte también del trabajo cotidiano de los agentes.
La Concejalía de Seguridad Ciudadana ha querido poner el foco en esta faceta menos visible del cuerpo, con varios ejemplos recientes que muestran hasta qué punto la Policía Local se convierte en un servicio de proximidad para los vecinos, especialmente para quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
Uno de los avisos más delicados se produjo después de que los familiares de una mujer de avanzada edad que vivía sola llevaran alrededor de 24 horas sin conseguir localizarla. Los agentes acudieron a su domicilio y, al no obtener respuesta ni a las llamadas ni al timbre, realizaron las comprobaciones necesarias. Con la colaboración de los Bomberos pudieron acceder finalmente a la vivienda, donde encontraron a la mujer caída en el baño y desorientada. Tras recibir una primera asistencia, fue trasladada al hospital.
Las personas mayores que viven solas protagonizan una parte importante de estos avisos. Las caídas en los domicilios son habituales, pero los agentes también se encuentran con situaciones mucho más cotidianas. En los últimos días, por ejemplo, una mujer de avanzada edad solicitó ayuda porque no sabía cómo regular la calefacción de su vivienda. Los agentes acudieron y resolvieron el problema.
En otro caso, una vecina con problemas de visión llamó porque no conseguía enchufar la televisión y no había encontrado a ningún vecino que pudiera ayudarla. Una patrulla se desplazó hasta su domicilio y solucionó la situación.
Son intervenciones que no forman parte estrictamente de las funciones policiales, pero que, según la Concejalía, reflejan una realidad: para algunas personas mayores que viven solas, saber que pueden llamar a la Policía Local supone contar con alguien que acudirá cuando no tienen a quién recurrir.




