Cuatro personas perdieron la vida en accidentes de carretera y otras cuatro resultaron heridas de gravedad en las carreteras de Castilla y León durante el mes diciembre de 2012. Está demostrada la relación entre consumo de alcohol, incluso a bajas concentraciones etílicas, y la reducción de la capacidad de conducción que se refleja en el deterioro de la atención, de las funciones visual y auditiva, perturbaciones en el campo perceptivo, cansancio, somnolencia o fatiga muscular y los accidentes de circulación.
En este contexto, hasta el próximo día 15 de diciembre, la Dirección General de Tráfico llevará a cabo entre los conductores una campaña especial de intensificación de pruebas de alcoholemia y consumo de drogas.
Tanto los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, como los agentes de las policías pocales de los ayuntamientos adscritos a la campaña aumentarán los controles sobre dicho factor de riesgo para realizar unas 3.000 pruebas diarias de alcoholemia y drogas a conductores que circulen por las carreteras, con un total aproximado previsto de unas 21.000 pruebas.
Las pruebas no sólo se realizarán en horario nocturno, sino también en las horas centrales del día para que los controles resulten también disuasorios en cuanto a la ingestión de bebidas alcohólicas durante las comidas que son propias de este mes. “La ingestión de alcohol produce numerosas alteraciones orgánicas y psicológicas que pueden entrañar un grave riesgo durante la conducción de vehículos”, advierte la Subdelegación del Gobierno en Zamora. “No valen trucos ni extraños inventos para intentar saltarse la norma. Lo único que funciona es no mezclar alcohol y conducción”, añade.
Según datos del Observatorio Europeo para la Seguridad Vial (ERSO), alrededor del 25% de todas las muertes en carretera en Europa están relacionadas con el alcohol, mientras que aproximadamente sólo el 1% del total de kilómetros recorridos son conducidos por personas con 0,5 g / l de alcohol en la sangre o más.




