Incluso con tasas de alcoholemia dentro de los márgenes legales permitidos, elnivel de riesgo de accidente de tráfico puede verse incrementado. La única tasa segura es 0,0%, según advierte el Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil.
Los efectos más comunes de la ingesta de alcohol, cuando la tasa se sitúa entre 0,3 y 0,5g/l empieza la zona de riesgo, aumenta el tiempo de reacción, se subestima la velocidad y comienzan los problemas de coordinación.
En la zona de alarma, de 0,5 a 0,8 g/l, se produce una peor percepción de la distancia y empiezan los problemas de visión. De 0,8 a 1.5 g/l, la conducción ya es peligrosa porque los problemas de percepción son graves, hay grandes dificultades de atención y coordinación y se registra un incremento de la somnolencia.
Desde 1,5 a 2,5 g/l, conducir es sinónimo de accidente, favorecido por graves problemas de percepción, atención, coordinación y control, según se detalla en el Programa de Intervención, Sensibilización y Reeducación Vial y del Manuel de Seguridad Vial para nuevos conductores. “Aunque nos creamos en pleno uso de nuestras facultades físicas y mentales con la ingesta de alcohol estamos multiplicando el riesgo de sufrir un accidente”, advierte la Benemérita. “Hay que ser consecuente: trata de impedir que otras personas que hayan bebido cojan el coche. En todo caso, nunca subas al coche con él”, añade.
Los síntomas detallados, según el grado de consumo de alcohol, son los siguientes:
-De 0,3 a 0,5 g/l: Excitabilidad emocional, disminución de la agudeza mental y de la capacidad de juicio. El riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 2.
-De 0,5 a 0,8 g/l.: Reacción general más lenta, alteraciones en los reflejos, comienzo de la perturbación motriz, euforia en el conductor, distensión y bienestar, tendencia a la inhibición emocional, comienzo de la impulsividad y agresividad al volante. El riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 5.
-De 0,8 a 1,5 g/l.: Estado de embriaguez importante, reflejos muy perturbados, pérdida del control preciso de los movimientos, problemas serios de coordinación, dificultades de concentración de la vista, disminución notable de la vigilancia y percepción del riesgo. El riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 9.
-De 1,5 a 2,5 g/l: El riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 15.




