Las organizaciones agrarias UPA, COAG y ASAJA se reunían este jueves con el delegado de la Junta en Zamora, Alberto Castro. El motivo, poner voz a las cuantiosas pérdidas a las que se enfrenta el campo zamorano por culpa de la proliferación de la cabaña de fauna salvaje. “Los agricultores y ganaderos no vamos a volver a tolerar que ciertas personas de ciudad nos digan cómo tenemos que cuidar el campo. Estamos hartos de que nos digan que no sabemos explotar los recursos naturales. Y más cuando viene de personas que solo pisan el mundo rural los fines de semana”, exponía visiblemente enojado el secretario general de UPA en Castilla y León, Aurelio González.
Además, seguía incidiendo: “Que nos digan si quieren ganadería extensiva o si quieren lobos, osos, jabalíes o corzos. Que nos lo digan claramente y nos vamos, porque el hecho de que se multiplique la cabaña de fauna salvaje reduce y disminuye notablemente la cabaña de personas”.
Una par de reflexiones que hacía en relación a las voces que se muestran contrarias a aumentar los cupos cinegéticos y poder rebajar así la cabaña de fauna salvaje en la provincia. “La gente no se da cuenta que la especie que hay que mantener en Zamora es la de los agricultores y ganaderos. Si no es así, el campo se convertirá en una selva impenetrable y a ver a dónde nos meten a todos nosotros”, seguía comentando Aurelio González, que pedía ese aumento en los cupos cinegéticos y más flexibilidad en las batidas y en las esperas de caza. Dos peticiones que se comprometía a cumplir la Junta de Castilla y León.
Los representantes de COAG y ASAJA iban en la misma línea de reivindicaciones y recordaban que el control de población no solo se hace abatiendo a machos, que son las que mayor cinegético poseen, sino también a hembras “que se comen los sembrados y poseen la capacidad reproductiva”, incidían.
Por último, las organizaciones agrarias también hacían hincapié en la problemática del lobo: “Es insostenible la presión que tienen que soportar muchos agricultores y ganaderos con los daños que causa el lobo. En toda Francia hay 200 lobos y lo ven como un problema; en Zamora tenemos 400 y parece que no pasa nada”, exponían, a la vez que relataban que en lo que va de año se han denunciado cien ataques de lobo, “aunque habrá muchos más que no se denuncian porque las explotaciones no tienen seguros que les cubran esos ataques al norte del Duero”.



