La última actualización de la situación de la enfermedad de Newcastle en Castilla y León eleva los casos a 23, tras la notificación de seis nuevos positivos repartidos entre Segovia, Valladolid, Ávila y Salamanca.
El pasado 13 de julio se notificó un caso positivo en una granja de broilers en Peleagonzalo, comarca de Toro.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino se ha reunido con el sector avícola para reforzar la coordinación en la lucha contra la enfermedad, informar de las actuaciones que está desarrollando el gobierno autonómico y tratar de agilizar las ayudas y la recuperación de la actividad.
El consejero explicó que la Junta está reforzando los controles tanto sobre la bioseguridad estructural de las instalaciones como sobre la bioseguridad operacional, relacionada con las actuaciones del personal que trabaja en las granjas.
Aunque destacó que las explotaciones avícolas de Castilla y León cuentan con un elevado nivel de bioseguridad, señaló que la situación actual obliga a reforzar los protocolos existentes, especialmente de cara a la futura repoblación de las naves una vez superada la enfermedad.
Pino aseguró que la Junta está actuando “desde el primer minuto” con transparencia y en coordinación permanente con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para realizar un seguimiento diario de la evolución de la enfermedad y adoptar las medidas necesarias con la mayor rapidez posible.
En este sentido, explicó que el proceso de despoblamiento de las explotaciones afectadas avanza “a buen ritmo gracias” a la capacidad de respuesta de los servicios veterinarios y de los profesionales implicados. No obstante, recalcó que el principal objetivo en estos momentos es evitar la aparición de nuevos contagios mediante el refuerzo de las medidas preventivas.
Uno de los principales mensajes trasladados por el consejero al sector fue la importancia de la vacunación como herramienta esencial para proteger las explotaciones frente a la enfermedad de Newcastle. Pino instó a los avicultores a cumplir correctamente los programas vacunales, ya que este requisito será determinante para autorizar la repoblación de las granjas afectadas.
Asimismo, recomendó que todas las explotaciones dispongan de planes de contingencia específicos que permitan responder con rapidez ante cualquier sospecha o confirmación de la enfermedad.
Respecto al suministro de vacunas, el consejero explicó que la Consejería trabaja conjuntamente con el Ministerio de Agricultura y con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para garantizar la llegada de las dosis necesarias en el menor plazo posible.
Durante la reunión también se revisaron los protocolos de comunicación de posibles positivos, las actuaciones que deben aplicarse desde la detección de un foco y los procedimientos habilitados para que los titulares de las explotaciones puedan acceder a las ayudas y compensaciones previstas. En este ámbito, Joaquín Antonio Pino se comprometió a revisar y simplificar al máximo la tramitación administrativa para agilizar el acceso a estas ayudas.




