En el último encuentro de la Consejería de Agricultura y Ganadería con las organizaciones profesionales agrarias se ha expuesto la situación actual y las medidas puestas en marcha desde que el sistema de control y vigilancia de la población de topillos con el que cuenta Castilla y León detectó, en agosto del pasado año, un incremento de la presencia de estos roedores en algunas parcelas de la Comunidad autónoma.
El director general de Producción Agropecuaria y Desarrollo Rural, Jesús Gómez, ha explicado que el sistema de prevención contempla la monitorización y seguimiento de las poblaciones de topillo campesino a través de 25 zonas de vigilancia: dos en la provincia de Ávila; tres, en Burgos, una, en León; seis, en Palencia; una, en Salamanca; tres, en Segovia; dos, en Soria; cuatro en Valladolid y tres, en Zamora. Este sistema cuenta también con un sistema de recepción de avisos del agricultor.
El sistema de vigilancia y las medidas puestas en marcha se enmarcan en el Plan Director de Lucha contra Plagas Agrícolas de Castilla y León, aprobado por Acuerdo 53/2009, de 14 de mayo, de la Junta de Castilla y León (BOCYL 3 de junio de 2009).
La Consejería recordó a los representantes de las organizaciones profesionales agrarias que la normativa nacional de sanidad vegetal, la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, otorga un “papel destacado” a los agricultores en el mantenimiento del buen estado fitosanitario de sus cultivos y la aplicación de medidas en la lucha contra las plagas.
Las medidas puestas en marcha para reducir la población anómala de topillos se han centrado, teniendo en cuenta esa normativa, en el asesoramiento y apoyo a los agricultores para el cumplimiento de sus obligaciones con la adopción de diferentes medidas por parte del Gobierno autonómico en colaboración con el resto de administraciones.
Estas medidas han sido las recomendadas por la Comisión de roedores y otros vertebrados del Comité Científico de Lucha contra las Plagas Agrícolas de Castilla y León, reunida en tres ocasiones desde que se detectó el incremento de población de estos roedores.
En septiembre de 2013 se trasladaron a los agricultores de la Comunidad una serie de recomendaciones para modificar el hábitat del topillo. Entre las acciones que pueden realizar los agricultores en las parcelas destacan remover el terreno a la mayor profundidad posible, con el objetivo de eliminar la cubierta vegetal y provocar la rotura física de colonias que pudieran haber comenzado a establecerse en el interior.
Respecto a la limpieza y quema de la cubierta vegetal, la Consejería de Agricultura y Ganadería, en colaboración con las diputaciones provinciales de la Comunidad, ha procedido a la limpieza de la cubierta vegetal y se han autorizado las quemas para evitar que el topillo encuentre zonas cercanas que le proporcionen alimento y protección frente a sus depredadores, reduciendo sus posibilidades de sobrevivir y colonizar.
Lucha química
La limpieza y quema de la cubierta vegetal, como ha explicado el director general, se han realizado de forma reducida debido a las condiciones climatológicas, las fuertes heladas de noviembre y las constantes lluvias de finales del pasado año e inicio del 2014. Ante esta situación, y teniendo en cuenta los análisis de campo de la presencia del topillo campesino, la Consejería de Agricultura y Ganadería ha iniciado, en este mes de marzo, el reparto de producto rodenticida formulado con bromadiolona -otra de las medidas recomendadas por la Comisión de roedores-.
La utilización de este tipo de productos como medida de lucha fitosanitaria contra las poblaciones anómalas de topillo, como ha explicado el director general, está permitida por la normativa en vigor tanto de la Unión Europea como la nacional.
La Junta de Castilla y León, como se ha puesto de manifiesto en la reunión con el sector, ha iniciado el reparto de este producto cuando las condiciones climatológicas lo han permitido, a partir del tercer día desde el último episodio de lluvia. Este reparto se está realizando para su utilización en parcelas de zonas concretas de las comarcas agrarias de Arévalo (Ávila), Campos (Palencia), Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), Cuéllar (Segovia), Sur (Valladolid), Campos-Pan y Duero Bajo, en Zamora.



