A partir del próximo año sólo tendrán que dar una doble vuelta los ganaderos que tengan animales positivos en su explotación. Esta medida permitirá seguir mejorando la competitividad de las explotaciones de Castilla y León.
La Unión Europea establece la obligatoriedad para los estados miembros de realizar programas de erradicación de las enfermedades que afectan al ganado bovino (tuberculosis y brucelosis) e incluye dicha obligatoriedad como una necesidad de primer orden para la consecución de los objetivos de la Unión en el ámbito de la salud pública y animal.
Dicha normativa europea establece los requisitos obligatorios para armonizar las normas sanitarias en todos los estados miembros, y que deben ser cumplidas para garantizar el mercado único. En este contexto europeo se desarrollan los Programas Nacionales de Erradicación de Tuberculosis y Brucelosis Bovina en España, con unos criterios comunes en todas las comunidades autónomas.
La consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, ha recordado que cualquier incidencia sanitaria sufrida por una explotación ganadera implica restricciones al movimiento de sus animales y, en consecuencia un freno a su competitividad con otras explotaciones ganaderas. Por ello, el Gobierno autonómico, y en el actual escenario de ajustes presupuestarios, mantiene el importante esfuerzo económico a las Políticas de Sanidad Animal. En este año se han destinado 9,3 millones de euros para llevar a cabo la campaña de saneamiento ganadero. En 2014 el presupuesto destinado a la campaña se mantiene en términos similares a esta anualidad y cuenta con una dotación de 9,3 millones.




