El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, ha negado este miércoles la existencia de un supuesto “chivatazo” en relación con el registro efectuado en el Ayuntamiento de Soria y ha rechazado las acusaciones lanzadas por PP y Vox.
Martínez ha sido tajante al afirmar: “Ni yo ni el Ayuntamiento de Soria son causa ni objeto de investigación ni de acusación alguna de ninguna institución”, en referencia a la operación policial desarrollada en el Consistorio soriano.
El líder socialista ha acusado a populares y a Vox de intentar “extender la mancha de aceite” sobre la honorabilidad del Ayuntamiento de Soria y de su gestión anterior como alcalde, cargo que abandonó el pasado mes de abril.
Martínez ha insistido en que no tuvo conocimiento previo del registro y ha señalado que la primera información le llegó el mismo día de los hechos, a las 9.22 horas, cuando ya se estaba produciendo la actuación policial en el Ayuntamiento.
Según ha explicado, fue entonces cuando recibió una llamada y un mensaje del actual alcalde de Soria, Javier Antón.
El dirigente socialista ha defendido su actuación asegurando que no tiene “ninguna obligación de guardar secreto” y ha subrayado que, en caso de haber dispuesto de información previa —algo que ha negado—, no habría incurrido en ninguna irregularidad.
“Nada teme el que nada ha hecho”, ha señalado, al tiempo que ha pedido no alimentar la “teoría del chivatazo” y evitar interpretaciones que, a su juicio, buscan desviar el foco de la investigación.
Martínez ha cuestionado además la versión de PP y Vox sobre una posible filtración desde el entorno institucional y ha apuntado a que la información pudo haberse transmitido por cauces oficiales, instando a esperar a las conclusiones de la investigación en curso.




