La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, denuncia que las comunidades autónomas no están reforzando sus planes de prevención de incendios forestales. Esto supone una grave irresponsabilidad ya que nos arriesgamos a que se repita la situación del pasado año —el peor en cuanto a superficie forestal afectada del último decenio—, cuando se produjeron casi 8.200 incendios en toda España que arrasaron más de 354.000 hectáreas, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Hoy, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha presidido la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección contra Incendios Forestales, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado la campaña de lucha contra incendios forestales.
El Comité Estatal de Coordinación y Dirección es el órgano nacional en España encargado de dirigir y coordinar los medios estatales de lucha contra incendios forestales cuyo objetivo es complementar las capacidades de las comunidades autónomas y garantizar una respuesta rápida ante emergencias a nivel nacional. No están convocadas las CC.AA. ni la Comunidad anfitriona, en este caso, Madrid.
CSIF advierte de que la situación es preocupante teniendo en cuenta que en los cuatro primeros meses de 2026 —antes de la llegada del periodo estival y de las altas temperaturas— ya se han producido más de 2.600 incendios que han calcinado 16.330 hectáreas, más del doble que el mismo periodo del año anterior. En este sentido, reclaman a las comunidades autónomas que refuercen los medios para evitar otro verano desastroso.
Las principales carencias detectadas por los delegados de CSIF en las comunidades autónomas son la falta de personal, especialmente en las brigadas forestales, los medios insuficientes y una grave ausencia de coordinación y planificación entre las diferentes administraciones.
En materia contraincendios, el sindicato ha requerido que los dispositivos se adapten a los territorios y masas forestales en cada comunidad autónoma. Al igual que el año pasado, CSIF ya ha detectado falta de personal en las brigadas forestales, personal de prevención para tareas de limpieza y carencia de equipos de protección individual.
En el caso de Castilla y León, la situación es “especialmente preocupante”, según denuncia el sindicato, ya que el operativo sigue “exactamente en el mismo punto que el pasado verano”, sin refuerzos ni mejoras y sin planes de prevención implementados durante el invierno. Esto deja al territorio “completamente expuesto”, aseguran, “sin caminos ni cortafuegos, sin puntos de agua y sin infraestructuras forestales”.

Además, CSIF alerta de que el déficit de personal es “crónico”. La parte pública del operativo no se ha reforzado y las bolsas de empleo están caducadas, lo que obligará a cubrir vacantes llamando a demandantes de empleo “sin experiencia ni preparación”. En cuanto a la parte privada, el sindicato critica que se siga sin reconocer la categoría de bombero forestal y que los procesos selectivos se estén realizando “a apenas 15 días del inicio del periodo de riesgo alto”, dificultando que los nuevos efectivos conozcan el territorio y el funcionamiento del operativo.




