Castilla y León cerró el primer trimestre de 2026 con una deuda de 14.237 millones de euros, de acuerdo con los datos del Banco de España publicados hoy, lo que equivale al 17,9% de su Producto Interior Bruto (PIB), 2,4 puntos porcentuales inferior a la media de las comunidades autónomas (20,3%).
La aportación de Castilla y León al endeudamiento global de las autonomías españolas "es reducida", de acuerdo con los datos facilitados esta mañana por el organismo regulador a la Junta de Castilla y León.
Desde la institución autonómica aseguran que la región "viene reduciendo de forma continuada su nivel de endeudamiento", representando al final del primer trimestre de 2026 el 17,9% de su Producto Interior Bruto, el menor porcentaje desde el año 2013.
La variación intertrimestral revela que Castilla y León redujo su deuda un 0,17%. Por el contrario, en el conjunto autonómico el endeudamiento se incrementó un 1,54%. En términos interanuales mientras en Castilla y León la variación fue del 2,1%, a nivel autonómico aumentó un 2,59%. "La adecuada gestión presupuestaria y financiera ha permitido controlar su nivel de deuda sin menoscabo de la calidad de los servicios públicos que presta", expresan.
Como prestamistas relevantes figuran también las entidades financieras multilaterales, como son el Banco Europeo de Inversiones y el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, con un total de 1.684,9 millones de euros, un 11,8 % de la deuda de la Comunidad. La deuda con el Fondo de Facilidad Financiera es de 1.384,7 millones de euros –en concreto, el 9,7 %- correspondiente al préstamo concertado en 2020.
Este "moderado nivel de endeudamiento", junto a la "buena gestión presupuestaria y financiera, déficits anuales contenidos y la buena accesibilidad a los mercados", llevaron a la agencia Moody’s a mejorar la calificación de la solvencia de Castilla y León el pasado mes de septiembre, elevándola hasta A3, la máxima nota posible para las Comunidades de régimen común e idéntica al rating del Reino de España.






