El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha inaugurado hoy en Burgos el curso académico 2022/23 y lo ha hecho ''sacando pecho y obviando la realidad de las aulas en Castilla y León”, en palabras de los responsables del sector de la Enseñanza de UGT en Castilla y León.
Desde el sindicato, apuntan que la gran damnificada por el acuerdo firmado por la Junta al que UGT se opuso, es la atención a la diversidad.
Con el citado acuerdo, UGT denuncia que se ha reducido la plantilla de los centros en 300 profesores desde el curso 2019/20 y que, además, los que quedan han de seguir atendiendo al mismo número de alumnos.
Por eso, desde UGT tiene claro que los que pierden son los alumnos de atención a la diversidad, ''aquellos que tienen necesidades específicas y que necesitan una atención individualizada, con dificultades de lectura, etc”. Además, denuncian también el ''olvido'' que sufren los equipos de orientación educativa, con los que no se ha contado en el acuerdo firmado entre la Junta y los sindicatos.
Y es que, tal y como explican desde UGT, “estos docentes, que se encargan de labores tan importantes como la valoración, diagnóstico y detección de las dificultades del alumnado de Castilla y León, así como el trabajo con las familias más vulnerables, no han recibido ninguna mejora en sus condiciones laborales. Tampoco se ha implementado en Castilla y León la figura obligatoria del Coordinador de bienestar que, desde UGT, han venido reclamando desde su creación pese a que otras CCAA sí que lo han hecho. Por eso, para el sindicato, “la Junta de Castilla y León, otra vez más, no ha llegado a tiempo porque esta figura mejora la convivencia en la comunidad educativa, en las aulas, ya que actúa sobre situaciones de violencia, acoso y maltrato, tan importante a la hora de trabajar desde edades tempranas”.



