Dulzainas, flautas, tamboriles, gaitas y otros instrumentos acompañantes resonaron con fuerza esta tarde en el Teatro Ramos Carrión en la celebración del concierto de fin de curso de la Escuela de Folklore de Zamora. Decenas de asistentes pudieron disfrutar desde el patio de butacas del talento de más de un centenar de alumnos que aprenden en este centro, a la vez que ayudan a que el patrimonio musical de la provincia perdure con el paso de las generaciones.