El Archivo Histórico Provincial de Zamora ha presentado la incorporación del óleo de gran formato de Antonio Pedrero, ‘Vidrieras de la Catedral’, que pasa a formar parte de la sala de investigación del centro tras su cesión en régimen de comodato.

Más allá de la llegada de la obra, el acto ha estado marcado por el mensaje reivindicativo del propio artista, centrado en la necesidad de recuperar y conservar el patrimonio disperso de los creadores de la provincia.
Pedrero ha insistido en que no se trata solo de su obra, sino de un problema colectivo del arte zamorano: “Yo llevo ya reivindicando hace mucho tiempo la obra, no mía, sino de artistas zamoranos, compañeros de una generación… que ha sido extraordinaria y que no hay que perderla”, ha señalado.
En ese contexto, el pintor ha aludido al valor emocional y cultural de esa dispersión del legado artístico, subrayando la importancia de su recuperación: la sensación de pérdida de obras de compañeros de generación atraviesa su discurso como una preocupación constante por el patrimonio cultural de la provincia.

“Zamora siempre ha estado muy presente, aunque siempre buscando la universalidad de ella”, ha afirmado también el artista, que ha defendido la necesidad de mantener viva la memoria de los creadores locales.
Pedrero ha celebrado la llegada de su obra al Archivo, pero ha querido enmarcarla dentro de una reflexión más amplia sobre el destino del arte zamorano: “Yo espero que Zamora tenga una obra mía más en este museo abierto de mi obra”, ha dicho, insistiendo en la importancia de que las instituciones contribuyan a reunir y preservar ese legado.

La pieza, realizada en 1973, queda instalada en la sala de investigación del Archivo Histórico Provincial, donde convivirá con el trabajo diario de investigadores y visitantes.




