La vida pasa y de todas las cosas el fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes. Todo pasa y Kike Márquez se va del Zamora CF, pero deja una huella imborrable en el Ruta de la Plata y en la afición rojiblanca.

El Zamora de la familia Páez dio el visto bueno al “fichaje” de Juan Sabas y el graderío zamorano, pero también la ciudad han disfrutado de dos años de un profesional dentro y fuera del campo como es Kike Márquez.
Los toreros saltan a la arena con una única verdad, ellos anteponen su vida a la muerte; Kike en cada partido saltaba al césped del Ruta de la Plata dejándose la vida por los suyos, por el Zamora. Y fue en varias ocasiones cuando el 7 antepuso el equipo a su familia, a los suyos de verdad. Profesionalidad y compromiso.
Kike Márquez se ha despedido en sus redes sociales con una carta dirigida a los aficionados rojiblancos de los que destaca el respeto y el cariño hacia su persona.
El 7 vuelve a Extremadura, a un equipo refundado, pero en el que vivió lo mejor y peor, vuelve a encontrarse con Manuel Mosquera, pero sobre todo vuelve con los suyos. Vuelve para ver crecer a su hija, al final la vida pasa.







