Merecido y luchado punto el conseguido por el equipo juvenil autonómico del Zamora Club de Fútbol en su duelo ante la Veguellina. Los rojiblancos consiguieron un empate ante un rival que llegaba a la capital del Duero en un buen estado de forma, cuarto en la tabla y apuntando a las posiciones de privilegio.
El Zamora salió enchufado a un encuentro que estuvo marcado por la incesante lluvia que no paró de caer durante los noventa minutos. Los pupilos de Calvo Coria se pusieron por delante muy pronto. Una falta perfectamente ejecutada por Sergio Barbero se coló en la meta visitante y daba tranquilidad a un Zamora que fue superior en el primer acto. El trabajo de presión que comenzaban los delanteros locales y que llegaba hasta el último defensa daba sus frutos. El rival apenas era capaz de crear peligro y el Zamora estaba cómodo. Incluso, Dela tuvo un par de acciones para haber ampliado la ventaja en dos buenos pases en largo de Chamorro que no logró controlar bien el ariete rojiblanco.
Con ese 1-0 y con la sensación de que el Zamora había controlado e incluso perdonado al rival, se llegaba al inicio del segundo tiempo. Los rojiblancos salieron nuevamente con más mordiente y tuvieron la sentencia a los diez minutos de la reanudación, pero el tiro desde la frontal del área a puerta vacía del delantero local se marchaba al larguero. A partir de ahí, la Veguellina se creció y el Zamora se vio obligado a dar un paso atrás. Los visitantes también se toparon con el larguero y poco después, en el ecuador de este periodo, hacían el empate.
Restaban todavía veinte minutos por delante y fueron de sufrimiento para el Zamora. La Veguellina tuvo hasta tres acciones muy claras para haber ganado, incluido un gol anulado, pero el encuentro terminaba con ese empate a uno que permite a los rojiblancos continuar en la zona media antes de afrontar el último encuentro del 2014.




