"He tenido que tomar la decisión más jodida de mi vida". Así comenzaba Víctor Martín 'Oji' su carta de despedida de la que ha sido su casa. El hasta ahora técnico del CD Villaralbo no ha querido cerrar su exitosa etapa en el club de Los Barreros sin dedicar unas palabras a todas las personas que han formado parte de este viaje.

Esta es la carta íntegra en la que Oji no ha dejado a nadie al margen.
Hola azulones,
He tenido que tomar la decisión más jodida de mi vida. Ha llegado el momento de pausar nuestro camino. Ayer, comuniqué al club mi decisión de no continuar el año que viene. La decisión se debe única y exclusivamente a que el año que viene no podré entregarme en cuerpo y alma a este escudo como lo he hecho estas 4 temporadas. El club no ha podido hacer nada más porque me quedara. Los que me conocen, saben que cuando llevo este escudo en el pecho voy al límite y mis circunstancias personales hacen que el año que viene presienta que no va a poder ser así. Es una decisión honesta, responsable, pensando siempre en lo mejor para el club, como todas las decisiones que he tomado siempre.
Cuando llegué aquí nunca imaginé todos los momentos que íbamos a vivir juntos. Mi intención desde el día 1 fue devolver al club a donde realmente se merece estar, y vaya si lo conseguimos. En la temporada 22/23 conseguimos ese ansiado ascenso, viviendo momentos inolvidables que jamás olvidaremos, como poder ganar un partido en el estadio de la ciudad con miles de azulones apoyándonos. En la temporada 23/24 nos costó hasta el último partido, pero conseguimos una permanencia muy sufrida, pero merecida. En la 23/24, disfrutando y compitiendo, logramos salvar al equipo a falta de 4 jornadas.
Gracias Pablo, Tomé, Chuchi, traté de haceros ver siempre que erais los entrenadores más afortunados del mundo.
En la 25/26 tomé la responsabilidad de liderar un proyecto que estaba emergiendo, consiguiendo quedar 10" a base de trabajo, humildad y compromiso. Ha sido el año más feliz de mi vida. Me sentía el entrenador más privilegiado del mundo, porque mi sentimiento hacia este escudo va mucho más allá del fútbol.
En todos los procesos, hay que valorar y agradecer a las personas que estuvieron a tu lado, por eso, GRACIAS.
GRACIAS a los jugadores (incluidos los del filial) por vuestro compromiso, profesionalidad y trabajo. Traté de contagiaros y haceros ver que llevar este escudo en el pecho era lo más bonito del mundo. Sois los verdaderos protagonistas de este juego. Conseguisteis generar un equipo con identidad propia. Os echaré de menos.
GRACIAS a mi CT por aguantarme en los momentos jodidos, y por haber hecho todo lo que estaba en vuestras manos porque esto funcionara bien. Habéis sido el CT más profesional de la categoría. Horas y horas de trabajo que tuvieron recompensa.
GRACIAS a Josingel, Pedro, Manu, Boris, Samuel, Baltanas, Alba, Tomás, Hugo, y algunos que seguro que me olvido. Vosotros no salís en las fotos, pero vuestro trabajo altruista y desinteresado por este club tiene igual o más importancia que lo que ocurre en el verde. No os canséis nunca, vosotros sois el CD Villaralbo.
GRACIAS a los clubes convenidos por hacer esto posible. Nunca me olvidé de donde vine.
GRACIAS a la afición, por vuestro aliento y cercanía. No os imagináis lo que voy a echar de menos sentiros cada fin de semana en Los Barreros. JUNTOS.
GRACIAS a mamá, papá y Elena. Por haber confiado en mí mucho más de lo que yo lo hacía, y por haberme sostenido en los momentos jodidos. Cuántas noches sin dormir, cuantas comidas frías en el plato, ojalá algún día pueda devolveros todo.
GRACIAS Y PERDÓN a mi familia y amigos. Gracias por vuestro apoyo incondicional y perdón por haberme perdido tantos eventos y momentos, y por entender que mi prioridad siempre era este escudo.
GRACIAS a la prensa, por vuestro respeto hacia mi trabajo. Traté siempre de ser sincero y cercano.
Y por último, a ti presi, GRACIAS. No sé ni qué decir de ti. te debo todo. Gracias por tu fidelidad, confianza y paciencia. En este deporte es impensable darle la oportunidad a un chico de 30 años, y encima de la casa. Hice todo por devolverte la confianza, y creo que lo conseguí. Los dos sabemos que nos queda mucho camino por recorrer juntos.
Me he sentido un privilegiado de haber podido vivir tantos momentos, y siento que todo el trabajo tuvo recompensa
Me voy jodido, muy jodido, con lágrimas en los ojos, pero con la conciencia tranquila de haberme vaciado y haber hecho siempre todo lo que estaba en mi mano. Siempre hablaron muchos más mis hechos que mis palabras. Espero que haber dejado un legado imborrable.
No quiero desligarme de esta pasión llamada fútbol, pero es momento de hacerlo de manera diferente, porque no me perdonaría jamás no ser capaz de emplear toda mi energía en el club de mi vida.
Esto es una carta de agradecimiento, no de despedida, porque desde hoy voy a hacer todo lo posible por seguir cumpliendo mi sueño, que no es ser entrenador profesional, es ser entrenador del CD Villaralbo.
Sé que PRONTO volveremos a encontrarnos.
ETERNAMENTE AZULÓN.
GRACIAS.
Víctor Martín Oji.

Hasta pronto.




