Es un lunes feliz para el Zamarat. A pesar de las lesiones, que podrían condicionar el duelo del próximo sábado ante Gran Canaria, la semana arranca con buen humor. No es para menos. El sábado, las naranjas lograron un triunfo contra viento y marea que las sitúa en una posición muy cómoda para cerrar la permanencia en las próximas jornadas. Sin varias de sus mejores jugadoras, las mujeres de Juan de Mena se comportaron como un bloque para sacar adelante el duelo, con Sofía Silva como estrella y con la aportación inestimable de Nuria Mateos, que dio un paso adelante en el día indicado.
Las dos jóvenes jugadoras naranjas estaban especialmente risueñas en el estreno del nuevo ciclo de trabajo, conscientes del refuerzo que supone para ellas el encuentro del sábado y concienciadas para no tropezar en el siguiente escalón: "Todas tuvimos que asumir la responsabilidad y poner carácter y fuerza para sacar el partido adelante", explica Silva, que se ha erigido como MVP de la jornada y que ha puesto en un compromiso a Juan de Mena; eso sí, de esos que los entrenadores desean tener. Será difícil que el técnico no la utilice más a partir de ahora, aunque la pívot lusa se mantiene prudente: "Pienso que la estructura que tienen para los partidos Juan, Javi y Lucas es buena. Cuando salgo del banquillo, intento hacerlo bien".
Mateos también se reivindicó en San Sebastián. Habitualmente relegada al ostracismo, en el papel de apoyo para los entrenamientos, la zamorana demostró que puede participar si el técnico lo estima oportuno: "Cuando vi que salía a jugar en el primer cuarto, supuse que tendría que ayudar al equipo. Aunque no contara con la experiencia, intenté dar lo que tenía y gracias a Dios nos llevamos la victoria", comenta la base naranja, sin despegar los pies del suelo: "Sé que hay jugadoras que están mejor que yo y no espero nada, sólo hacerlo todo lo bien que pueda cuando me toque para ayudar al equipo".
En todo caso, Nuria Mateos y Sofía Silva no fueron las únicas que dieron un paso adelante en San Sebastián. Otras habituales del segundo escuadrón dieron el do de pecho cuando el colectivo lo reclamó: "Los entrenamientos son iguales para todas y eso hace que todo el mundo pueda aportar", justifica la base zamorana, antes de cerrar la charla con una confesión: "El peso de cara a los partidos de casa está ahí, porque siempre quiero ir a mejor y demostrar a Zamora que podemos ayudar en los partidos, no sólo en los entrenamientos".




