La exhibición de la Patrulla Águila resultó ser, junto con la clausura de los fuegos artificiales, el espectáculo más multitudinario de todas las fiestas de San Pedro. Según fuentes oficiales, en torno a 45.000 personas estuvieron en algún punto de la ciudad pendientes de esta actividad. Pero no todos entendieron la política de la organización de limitar la entrada a las instalaciones del Castillo.
“Había decidido ir a ver la exhibición al Castillo pagando religiosamente la entrada por visitarlo, ya que me pareció un punto desde donde vería estupendamente la exhibición. Pero a la entrada un portero nos indicó que estaba prohibida la entrada por motivos de seguridad”, explica un lector que remite una queja a la redacción de zamora24horas.
En este mismo escrito, añade: “Pero nuestra sorpresa fue monumental cuando a nuestro lado dejaron pasar a un grupo de personas que tenían una especie de invitación”; a la vez que denuncia: “Bajo el argumento de cerrado por motivos de seguridad a algún cacique se le ocurrió que sus amigotes y seguro que él podían ver estupendamente los aviones”.
Por este motivo, esta corriente crítica ante la gestión en este evento entiende que se “ha hecho una utilización particular con un monumento que es de todos y lo deplorable es que digan que no se permite el acceso por motivos de seguridad. Es bochornoso e impresentable”, finalizan.




