La Diócesis de Zamora, a través de Cáritas, se suma a la celebración de la 111ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que tendrá lugar el próximo domingo 5 de octubre bajo el lema “Migrantes, misioneros de esperanza”. Esta conmemoración, impulsada en su origen por el Papa León XIV y enmarcada en el Año Jubilar de la Esperanza, coincide con el Jubileo de las Personas Migrantes que se celebrará en Roma y que, de forma paralela, también tendrá lugar en Zamora.
El programa de la jornada comenzará a las 16:15 horas con una oración jubilar en el convento de las Dueñas. Posteriormente se realizará una marcha simbólica hasta la iglesia de San Ildefonso, donde a las 17:00 horas se celebrará la eucaristía, seguida de un encuentro festivo y fraterno en la Casa de Ejercicios.
Con este gesto, la diócesis quiere poner de relieve el vínculo entre esperanza, migración y misión, recordando que los migrantes son un signo vivo de esperanza para la sociedad y para la Iglesia. En su mensaje para esta jornada, el Papa destaca que, en un mundo marcado por guerras e injusticias, los migrantes y refugiados “se erigen como mensajeros de esperanza”, cuya presencia en las comunidades debe reconocerse como una bendición que aporta dinamismo y revitaliza la vida eclesial.
La responsable del área de Migraciones en la diócesis, Isabel Sampedro de la Granja, ha invitado a parroquias y arciprestazgos a sumarse activamente a esta jornada y a extender su espíritu durante todo el año, recordando la exhortación bíblica: “No se olviden de practicar la hospitalidad, ya que gracias a ella, algunos, sin saberlo, hospedaron a los ángeles” (Hb 13,2).
Cáritas Diocesana de Zamora mantiene viva su preocupación por atender las nuevas pobrezas que afectan a los migrantes y a numerosas familias locales. Desde una mirada evangélica, Cáritas trabaja por el bien común, desarrollando un ejercicio profético de denuncia y anuncio ante las injusticias que amenazan la dignidad humana. Su labor no se limita a la atención asistencial, sino que impulsa procesos de inclusión social, promueve la integración y favorece el diálogo con las nuevas culturas, convencida de que el encuentro enriquece y transforma a las comunidades.
Con iniciativas como esta, la Diócesis de Zamora reafirma su compromiso en la creación de Comunidades Acogedoras y Misioneras, que promueven la hospitalidad, la comunión y el trabajo en red como signos de esperanza.




