Los organismos de la Diócesis de Zamora más directamente implicados en la cooperación al desarrollo (Cáritas Diocesana, Manos Unidas y CONFER) han suscrito un documento en el marco de la iniciativa “Enlázate por la Justicia”, y con motivo del Día Internacional de la Solidaridad Humana, que se celebra el próximo sábado 20 de diciembre.
En este comunicado se hace hincapié en “seguir compartiendo la tarea inaplazable de acompañar a los más vulnerables, a todos esos hermanos descartados en la carrera del desarrollo” y se anima a actuar para “transformar esta realidad dominada por el consumo, la acumulación de bienes y el individualismo mediante un cambio de estilos de vida que los haga más austeros, y más abiertos a la solidaridad y la fraternidad con los derechos y la dignidad de los empobrecidos”.
El delegado episcopal de Cáritas Diocesana, Antonio J. Martín, explica que esta campaña “nos invita a despertar nuestra conciencia y buscar la justicia, no sólo desde el punto de vista humano, sino desde la justicia de Dios, que es misericordia, amor y cercanía a todos los que sufren la pobreza y están excluidos de nuestro mundo” y que debemos responder “con obras y con presencia en el mundo del dolor y el sufrimiento humano”.
Desde la sede de Manos Unidas en Zamora, su delegada, Pilar Gutiérrez, recuerda que “la denuncia de las causas de la pobreza sólo es eficaz si ponemos en marcha acciones concretas para acabar con ellas” y recalca que estas acciones “deben nacer de la transformación de las relaciones entre hombres y pueblos, que deben tender hacia una verdadera solidaridad ético-social”.
Por su parte, Martina Rodrigo, hermana del Amor de Dios y presidenta diocesana de CONFER, destaca que “desde la Vida Consagrada, intentamos buscar caminos nuevos para dar respuestas a las nuevas llamadas de la exclusión social. Nuestros oídos escuchan los clamores de Dios en medio de la realidad de nuestros pueblos y ciudades, y por eso queremos ser anuncio y denuncia profética”.
La iniciativa “Enlázate por la Justicia” nació en 2013 para “dar cuenta y razón de la visión fraterna de la cooperación al desarrollo desde un Cristo comprometido con los pobres, y movilizar a todos en la defensa de la justicia global, los derechos humanos y la dignidad de las personas más vulnerables”, como explican en el comunicado.




