La primera calada ya no será en una terraza. Es solo un breve resumen de lo que puede ocurrir en los próximos meses si la nueva Ley del Tabaco supera la tramitación parlamentaria. Esa imagen cotidiana de la vida social española que cualquiera ve a diario al pasar delante de un establecimiento hostelero podría estar a punto de desaparecer, y la hostelería zamorana ya anticipa las consecuencias de una medida que, bajo su punto de vista, considera otro duro golpe para el sector.
El Consejo de Ministros aprobó este martes el proyecto de la nueva Ley del Tabaco, que pasará ahora a las Cortes para ser votada. Un debate que ya salió a las calles en septiembre del pasado año, cuando se aprobó el anteproyecto de ley. Aunque su aprobación definitiva no está garantizada, el texto deja claro el endurecimiento de la normativa para ampliar los espacios libres de humo.
Terrazas de bares y restaurantes, playas, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, eventos al aire libre, campus universitarios o vehículos comerciales serán nuevos lugares en los que los fumadores —aproximadamente uno de cada cinco españoles— no podrán encenderse un cigarrillo. Además, se prohíbe fumar a los menores de edad con sanciones de hasta 200 euros —hasta ahora solo les estaba prohibida la compra del producto—, equipara los cigarrillos electrónicos a los tradicionales y veta cualquier forma de publicidad o promoción al tabaco.
En Zamora, donde la hostelería constituye uno de los principales motores económicos y sociales, la posible prohibición de fumar en las terrazas genera una gran inquietud en el sector. Así lo expresa el presidente de la Asociación Zamorana de Empresarios Hosteleros (Azehos), Ángel Vicente, quien considera que la medida va a tener un impacto directo en la actividad de bares y restaurantes.
"Entendemos que es una medida que nos va a perjudicar, solo hay un país en Europa en el que está prohibido fumar en las terrazas", afirma Vicente, quien sostiene que se trata de una medida insólita. Bajo su punto de vista, resulta contradictorio endurecer este tipo de restricciones cuando el país atraviesa un buen momento en cuanto al turismo con bares y restaurantes como unos de sus principales atractivos.
El presidente de Azehos insiste además en que el efecto puede ser especialmente notable en Zamora: "Si la hostelería está siendo un pilar fundamental para la economía de la provincia y la atacamos, se va a notar y va a repercutir en el bolsillo del hostelero". Aunque reconoce que el sector ya supo adaptarse a anteriores normas —como la prohibición de fumar en el interior de los establecimientos—, teme que esta nueva limitación modifique los hábitos de consumo de los clientes.
"Lo que se está buscando es que cambien los hábitos", señala Vicente. Sin embargo, considera que ese objetivo debería conseguirse de otro modo. Por ejemplo, planteando más campañas para reducir el consumo de tabaco, pero sin restringir el consumo en las terrazas. Cree que la vida social en España está muy vinculada a bares y restaurantes, y desplazar a los fumadores fuera de esos espacios puede acabar provocando una pérdida de clientes que optarían por buscar otras formas de disfrutar de su tiempo de ocio.
Las opiniones entre quienes trabajan cada día detrás de la barra son diversas. Entre los camareros fumadores predomina la idea de que la medida tendrá consecuencias claras. "Como fumadora, si voy a una terraza y no me dejan fumar, dejo de ir. La opinión de los fumadores es totalmente negativa", resume una trabajadora de un establecimiento del centro de la capital.
Otro camarero considera razonable impedir que se fume cuando hay menores cerca, pero cree que es excesivo extender la prohibición a todas las terrazas. Además, sostiene que los fumadores suelen permanecer más tiempo en los bares. "Cuando hay alguien que está fumando y bebiendo, a lo mejor te da tres consumiciones, y quien no fuma solo te da una y se va", relata bajo su propia experiencia. También advierte de otro efecto indirecto para aquellos locales hosteleros que venden tabaco: "Hay gente que entra a comprar tabaco, y aprovecha y se toma algo. Eso también se perderá".
En el lado contrario, otros trabajadores creen que el impacto será mucho más limitado. Argumentan que la mayoría de los clientes no fuma y que muchos de ellos agradecerán disfrutar de las terrazas sin humo. "Es más gente la que no fuma que la que fuma, y a muchos el humo les molesta", indica una camarera, convencida de que los fumadores seguirán acudiendo a los bares aunque tengan que alejarse unos metros para encender un cigarrillo.
Mientras el proyecto continúa en proceso para ser aprobado, la hostelería zamorana permanece pendiente de una decisión que, en mayor o menor medida, podría transformar uno de los espacios más representativos del ocio en España. En el caso de que la ley salga adelante, las terrazas de bares y restaurantes dejarán de ser lugares donde el humo de los cigarrillos seguía siendo hasta ahora un paisaje habitual.
Las cifras del tabaco en Zamora
Según los datos del año 2024 ofrecidos por el Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), en la provincia de Zamora hay 26.192 fumadores habituales, el 18% de la población, y otros 2.861 fumadores ocasionales (2%). Entre los no fumadores, se contabilizan 35.269 que lo dejaron y 82.903 que nunca han fumado. En conjunto, dos de cada diez zamoranos consumen tabaco, un porcentaje muy similar al registrado tanto en Castilla y León como en el conjunto de España.
A continuación se pueden visualizar en esta tabla datos más detallados del porcentaje de fumadores habituales en la provincia de Zamora por segmentos de edad y sexo, además de la comparativa con las cifras de una década atrás.
| Fumadores habituales en Zamora | 2024 | 2016 |
| Total | 18% | 20% |
| Hombres | 22% | 25% |
| Mujeres | 14% | 16% |
| 15-24 años | 11% | 9% |
| 25-34 años | 37% | 34% |
| 35-44 años | 25% | 26% |
| 45-54 años | 25% | 34% |
| 55-64 años | 18% | 23% |
| 65-74 años | 12% | 12% |
| +75 años | 5% | 4% |




