Pueblos que se vacían, negocios que cierran y servicios que desaparecen son los tres grandes problemas de la España Vaciada, y que conforme pasan los días, las semanas y los meses no hacen sino agravarse. Todo ello contribuye a sumir a los pueblos en una situación que poco a poco se torna más oscura e insostenible, cerniéndose sobre los pueblos de Castilla y de León la alargada y creciente sombra de la desaparición total. A pesar de ello, los pueblos siguen haciendo ímprobos esfuerzos por manentenerse a flote, y es el caso de los vecinos del municipio de Micereces de Tera, que siguen luchando con uñas y dientes para que se les garantice una atención sanitaria de calidad, aunque lamentan que no es el caso.
Según varios vecinos del municipio, que engloba también las localidades de Aguilar y Abraveses, "el médico no cumple para nada con las horas ni con los días de atención". "Si no es muy, muy grave, no viene y te atiende por teléfono", denuncia un vecino del municipio. Asimismo, también confirman que entre los habitantes de las tres localidades ya han recogido firmas y presentado quejas a la Gerencia de Asistencia Sanitaria, a la espera de que "la señora Chimeno tome medidas".
"Nos mantenemos gracias a la enfermera, que es lo mejor que tenemos", confirma un vecino que personifica en la figura del médico destinado al municipio la causa de los problemas de la asistencia en el municipio. En municipios como el que componen Micereces, Aguilar y Abraveses de Tera, la mayor parte de la población se encuentra envejecida y tienen una mayor probabilidad de precisar asistencia sanitaria. Hacerlo por teléfono no supone sino una complicación más a una situación que, ya de por sí, es complicada.
Por ello, los vecinos piden soluciones y responsabilidades para tener garantizado un derecho fundamental, como es la asistencia sanitaria, y que esta se preste de manera presencial y periódica.



