La promoción de FP de 1975 de la Universidad Laboral de Zamora organizaba una celebración en el centro con motivo de los 50 años del inicio de sus estudios. Dicho evento tenía lugar durante este sábado y se convirtió en una emotiva jornada de recuerdos, reencuentros y vivencias compartidas.
Era el otoño de un tiempo en el que aún vivían en otro mundo, bajo otro régimen, en una España muy diferente a la de sus vecinos. En aquellos años, aprendieron a convivir, a prepararse para un futuro profesional y a disfrutar de la adolescencia, entre libros y los acordes de Pink Floyd o Triana, que los acompañaban a todas horas.
Se creían, o querían ser, rebeldes y también responsables. Trataban de mantener una exigente beca pública, como única tabla de salvación frente a otras alternativas de futuro.
Contaban con anécdotas y vivencias que llenarían una de esas enciclopedias que ya nadie lee. ¡Y vaya si las tenían! ¿Cómo olvidar aquella fría mañana del 20N?
De esta forma, celebran un evento cargado de emotividad y sentimientos encontrados. La fortuna de haber alcanzado el hito de medio siglo de vida, con todas sus vicisitudes, las buenas y las otras; junto al peso implacable del paso del tiempo.
El programa incluyó una misa en memoria de los compañeros fallecidos, seguida de la colocación de una placa conmemorativa y una foto grupal. Después, se celebró una visita a las instalaciones y talleres, acompañada de una sesión de fotos y recuerdos de aquellos años (en blanco y negro, pero rebosantes de humor). Por último, disfrutaron de una comida juntos en un restaurante de la ciudad, aderezada con otras actividades lúdicas durante la tarde. También visitaron a las Clarisas, que se encargaban de coser y lavar la ropa de los internos.




