Este jueves, 20 de agosto, se cumplen 18 años de la tragedia del vuelo JK5022 de Spanair, el accidente aéreo que conmocionó a España y que dejó una profunda huella también en la provincia de Zamora. Aquel avión, que cubría la ruta entre Madrid-Barajas y Gran Canaria, se estrelló poco después de iniciar el despegue y provocó la muerte de 154 de las 172 personas que viajaban a bordo. Otras 18 sobrevivieron al siniestro.
Entre las víctimas se encontraban cuatro zamoranos vinculados a Toro, Fuentesaúco y Granja de Moreruela. La tragedia golpeó especialmente a Toro, donde perdieron la vida tres personas relacionadas con el grupo Pevafersa: Pilar Márquez Valle, Julia Fernández Manso y Sergio de la Riva. El cuarto zamorano fallecido fue Carlos Herráez Nogueras, originario de Granja de Moreruela.
El accidente ocurrió a las 14.24 horas del 20 de agosto de 2008, cuando el McDonnell Douglas MD-82 de Spanair inició su carrera de despegue en el aeropuerto de Madrid-Barajas con destino a Gran Canaria. El avión llegó a elevarse unos metros antes de perder altura y estrellarse en las inmediaciones de la pista.
La investigación determinó que el avión despegó con los flaps y slats sin desplegar, una configuración que impedía que la aeronave pudiera alcanzar la sustentación necesaria. El sistema de aviso que debía alertar a la tripulación sobre esta configuración tampoco funcionó.
Con el paso de los años, el accidente ha dejado también un importante debate sobre la seguridad aérea y la protección de las víctimas. La investigación parlamentaria posterior al siniestro señaló responsabilidades más allá de los pilotos y puso el foco en distintos elementos relacionados con la supervisión y la seguridad del sistema de aviación civil. En 2025, además, el Tribunal Constitucional avaló el dictamen de la comisión de investigación parlamentaria.
El 20 de agosto, día de memoria para las víctimas
El aniversario adquiere desde 2025 una dimensión especial. El Gobierno declaró oficialmente el 20 de agosto como Día Nacional de las Víctimas de Accidentes Aéreos y sus Familias, una decisión impulsada a petición de la Asociación de Afectados del Vuelo JK5022 después de años de reivindicación. La fecha coincide precisamente con el aniversario del accidente de Spanair.
La jornada pretende mantener viva la memoria de las personas fallecidas en accidentes aéreos y reconocer a sus familias y supervivientes, además de poner el foco en la necesidad de mejorar la seguridad aérea y la atención a quienes sufren este tipo de tragedias.
La Asociación de Afectados del Vuelo JK5022 mantiene desde hace años su actividad para preservar la memoria de las víctimas, defender los derechos de los afectados y reclamar mejoras en materia de seguridad aérea. En 2026, la organización continúa además reclamando apoyo institucional para desarrollar su labor.
Dieciocho años después, el recuerdo del vuelo que nunca llegó a Gran Canaria permanece especialmente presente cada 20 de agosto, una fecha que ya no solo remite a la tragedia de Spanair, sino que se ha convertido en una jornada nacional de memoria para las víctimas de los accidentes aéreos y sus familias



