A las puertas de la parroquia de Cristo Rey, los zamoranos miraban hoy con devoción a la talla de Nuestra Señora de la Peña de Francia, pero sus ojos se desviaban también hacia un cielo que amenazaba lluvia. Entre paraguas preparados y miradas al horizonte, cofrades, devotos y demás vecinos aguardaban el momento de acompañar a la Virgen por las calles de la ciudad en uno de los días grandes para esta cofradía.
A las 19:00 horas comenzaron los actos de la jornada con el último día de la Novena y la posterior eucaristía, poniendo el broche a unos días de celebraciones que arrancaron el 30 de agosto con el discurso pronunciado por Luis Fernando García. Desde entonces, los rosarios, novenarios y misas han marcado el calendario de una festividad que ayer vivió la entrada de nuevos hermanos en esta Cofradía de Nuestra Señora de la Peña de Francia.
Tras la misa llegó el momento esperado. La imagen debía salir de la parroquia de Cristo Rey para iniciar su recorrido por las calles de Zamora, acompañada por los fieles. Sin embargo, tal y como apuntaban las previsiones, la lluvia hizo acto de presencia poco antes de las 20:00 horas, obligando a la cofradía a cancelar la procesión.
Ante esta situación, la Banda de Música Maestro Nacor Blanco puso la nota musical a la jornada desde el interior del templo, mientras la Virgen procesionó dentro de la propia iglesia ante la mirada de los fieles. Las oraciones, las miradas de emoción y el sonido de la música acompañaron así a una celebración agridulce para los devotos.
A pesar de ello, la festividad no termina con este acto. Este miércoles, la Ermita de la Peña de Francia acogerá la misa por los hermanos difuntos a las 19:00 horas; y el domingo, desde las 11:00, llegará la última gran cita de la programación, con la solemne eucaristía y meditación y la exaltación de la Santa Cruz, también en la Ermita.



