El proyecto de reapertura del acuartelamiento de Monte la Reina, en Toro (Zamora), ha entrado en una fase de tramitación simultánea de contratos que empiezan a dibujar, con más precisión que nunca, el futuro de la instalación. A la licitación publicada para el diseño de una central térmica basada en energías renovables, se suma ahora el anuncio —publicado en el BOE— de una de las piezas más relevantes del conjunto: la construcción del edificio de alojamiento logístico de tropa y transeúntes número 1.

La Jefatura de Intendencia de Asuntos Económicos Oeste del Ministerio de Defensa ha licitado esta obra por algo más de nueve millones de euros, dentro del desarrollo del futuro acuartelamiento, que estará gestionado operativamente por el Ejército de Tierra. El plazo de ejecución previsto para esta infraestructura es de 14 meses, un calendario que sitúa su finalización en paralelo a la evolución del resto del complejo.
El contrato establece además que el plazo para la presentación de ofertas concluye el 22 de junio de 2026, apenas una semana después del cierre de la licitación del proyecto de la central energética, fijado para el 10 de junio de 2026. Dos procedimientos que avanzan en paralelo y que consolidan la fase de despliegue real del proyecto.
El conjunto de actuaciones se enmarca en el plan de reapertura de Monte la Reina, declarado de interés territorial y concebido como una de las principales inversiones del Estado en Castilla y León. El proyecto prevé acoger a 1.400 militares, incorporar un campo de maniobras y movilizar una inversión global de alrededor de 130 millones de euros.
Según las previsiones del Ministerio de Defensa, la base podría comenzar a operar en 2027, convirtiéndose en uno de los polos de actividad militar más relevantes del oeste peninsular y, al mismo tiempo, en un elemento de dinamización económica en una provincia marcada por la despoblación.
En paralelo a la obra de los alojamientos, el Ministerio ha licitado también la redacción del proyecto de la central térmica que abastecerá energéticamente el futuro complejo. Se trata de una instalación basada en bombas de calor geotérmicas reversibles, red de calor y sistemas de control digital, diseñada para cubrir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.
El sistema incluirá captaciones geotérmicas verticales y soluciones híbridas en caso de limitaciones del terreno, además de una red de distribución que conectará los distintos edificios del acuartelamiento.
El plazo para la presentación de ofertas de este contrato finaliza el 10 de junio de 2026, y su ejecución se prolongará durante 150 días, divididos en tres fases técnicas.
El impulso administrativo coincide con una creciente actividad institucional en torno al proyecto. El pasado 22 de mayo, representantes de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) se reunieron con el alcalde de Toro, Carlos Rodríguez, para abordar las necesidades previstas para el personal militar y sus familias.
En ese encuentro se trasladaron cinco ejes básicos: vivienda, educación, sanidad, transporte y empleo. El Ayuntamiento sostiene que ya trabaja en distintas líneas para dar respuesta a esas necesidades, desde nuevos proyectos residenciales hasta la ampliación de la formación profesional y la posible creación de una conexión de transporte urbano entre el casco urbano y la futura base.
La simultaneidad de licitaciones —obra civil por un lado, infraestructura energética por otro— refleja un cambio de fase en Monte la Reina: de la planificación a la ejecución progresiva.
Aunque aún quedan años para su puesta en funcionamiento, el calendario administrativo empieza a cerrarse con fechas concretas. Y con ellas, el proyecto deja de ser una promesa a largo plazo para convertirse en una obra pública en marcha, con plazos, cifras y contratos ya sobre la mesa.




