La Junta de Castilla y León ha advertido este viernes de que el 64,7% de los últimos 17 incendios forestales registrados en la comunidad tuvieron su origen en la acción humana, ya fuera por negligencias, accidentes o de forma intencionada.

En concreto, ocho de esos incendios se produjeron por negligencias o accidentes y otros tres fueron provocados, mientras que en seis casos el origen continúa siendo desconocido o permanece bajo investigación.
Los datos han sido difundidos por la Consejería de Medio Ambiente a través de sus redes sociales, coincidiendo con unos días especialmente complicados para la comunidad y con el incendio de Fermoselle, en la comarca zamorana de Sayago, todavía activo aunque con el perímetro estabilizado.
Además, la Junta ha detallado que cinco de esos 17 incendios alcanzaron los niveles más altos de gravedad, de los cuales dos llegaron al Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2 y otros tres al IGR 1, lo que obligó a desplegar importantes dispositivos de extinción y adoptar medidas de protección para la población.
Junto a las cifras, la Consejería ha lanzado un mensaje de concienciación dirigido a la ciudadanía: "¿Cuándo vamos a aprender?", una reflexión con la que pone el foco en el elevado peso que sigue teniendo el factor humano en el origen de los incendios forestales.

La publicación llega en un contexto de riesgo muy alto de incendios en Castilla y León y cuando numerosos efectivos continúan trabajando para consolidar los incendios que permanecen activos en la comunidad, entre ellos el de Fermoselle, que ha obligado durante los últimos días a evacuar a cerca de un millar de vecinos en Sayago.



