El pasado 17 de marzo, un vecino de Villaflor, localidad perteneciente al municipio de Muelas del Pan, denunciaba la ''poda salvaje'' de unos robles que fueron plantados en una finca de su propiedad a finales del siglo pasado y que en 2004 el Ayuntamiento decidió expropiar sin aviso previo ni notificación alguna a los denunciantes.
El vecino que asegura ser propietario de los robles, con los que tanto a su mujer como a él les une un gran vínculo sentimental, considera que esta actuación del alcalde no es más que demostrar su posición de poder debido a que el motivo principal de la expropiación, asfaltar la calle, no se ha llevado a cabo en 20 años.
Asimismo, alega que en los últimos comicios locales, el alcalde daba como respuesta a un vecino que se quejaba de la suciedad de los árboles, que la finca era de su propiedad, en referencia al vecino que denuncia esa tala.
Un mes después de aquella noticia, las cosas no han cambiado e incluso el Ayuntamiento de Muelas del Pan ha rechazado llegar a un acuerdo propuesto por los vecinos que plantaron y cuidaron los robles durante 25 años.
Gerardo y Sagrario, vecinos afectados, denuncian el camino que ha tomado la actual corporación, ''volviendo a tiempos oscuros, eligiendo el camino de la confrontación e invitándonos a ir a juicio'', han señalado.
Y es que, tal y como defienden, el único objetivo que persiguen es intentar que Villaflor siga estando vivo, considerando que los robles ''forman parte de ese intento de embellecer Villaflor''.
En el acuerdo propuesto al Ayuntamiento, los vecinos renuncian a cualquier derecho que pudieran tener sobre los terrenos que actualmente ocupan la zona hormigonada de la calle y a emprender acciones legales contra el Ayuntamiento, lo cual supone la retirada de las denuncias presentadas. Asimismo, los propietarios de las fincas, renuncian a exigir compensación alguna por el IBI pagado de más durante este periodo.
A cambio, por parte del Ayuntamiento, únicamente pedían que se reconociera que los terrenos sobre los que se ha ejecutado la calle pertenecían a dichas fincas expropiadas de cara a que en caso de futuras ampliaciones el consistorio no tenga derecho a exigir nuevos retranqueos o expropiaciones a los vecinos.
De igual modo, se pedía que se reconociera que durante 25 años el Ayuntamiento no ha comunicado la expropiación a los propietarios, razón por la que han continuado manteniendo y limpiando la zona.
Por último, y punto más importante para los vecinos denunciantes, piden al Ayuntamiento que se comprometa a dejar la zona de los robles como zona verde de árboles, sin posibilidad de la zona colindante al bordillo sea hormigonada, consultar con los vecinos futuras podas o acciones que afecten a los árboles y que en futuras talas, los beneficiarios de la madera, si así lo desean, sean los que plantaron los árboles o sus herederos, en referencia al beneficiario de la madera de la última tala, curiosamente el vecino que se quejaba de los mismos.



