El incendio forestal de Fermoselle presenta este sábado una situación más favorable que la registrada durante la jornada de ayer, gracias al trabajo desarrollado durante la noche por el operativo de extinción y a unas condiciones meteorológicas que han contribuido a frenar el avance de las llamas.

La humedad relativa, que durante la madrugada ha rondado el 80 %, ha ayudado a estabilizar la situación, aunque la temperatura mínima no ha descendido de los 18 grados, lo que mantiene el terreno seco y obliga a no bajar la guardia.
Pese a la mejora, todavía permanecen pequeños focos activos en las zonas más escarpadas próximas a los ríos Tormes y Duero, donde la dificultad de acceso impide completar su extinción por medios terrestres. Su eliminación definitiva requerirá la intervención de medios aéreos y descargas de agua.
La preocupación del operativo se centra ahora en la evolución meteorológica prevista para esta tarde. A partir de las 18:00 horas se esperan condiciones especialmente desfavorables para las labores de extinción, con temperaturas de hasta 34 grados, una humedad relativa del 16 % y rachas de viento que podrían alcanzar los 40 kilómetros por hora.
Ante este escenario, los esfuerzos del operativo Infocal se concentrarán en evitar cualquier reactivación durante las horas de mayor riesgo, reforzando la vigilancia sobre el perímetro para impedir que el fuego vuelva a ganar intensidad.
Aunque la evolución es positiva respecto a jornadas anteriores, el incendio continúa activo, por lo que los responsables de la extinción mantienen la prudencia hasta lograr su control definitivo.




