“Agrohorizonte 2020” se presentaba en las últimas horas como el proyecto de una estrategia global para el sector agrario en Castilla y León en el nuevo marco 2014-2020. Su objetivo es aprovechar las sólidas bases estructurales de las que se ha dotado al sector durante los últimos siete años de programación europea, para consolidar y potenciar su productividad, su competitividad y su capacidad de aportar crecimiento, riqueza y empleo en Castilla y León. Constituye una estrategia concebida de forma dinámica y participativa, con un modelo de trabajo que se ha diseñado y que se está siguiendo para conseguir la mayor implicación y participación posible de todos los actores y protagonistas del sector.
Por su aportación a la renta global agraria de Castilla y León, por la importancia de las producciones, por el número de explotaciones y agricultores que trabajan en ellos, por su vinculación estratégica con la agro-industria, o por su potencial de crecimiento, se han seleccionado siete sub-sectores estratégicos en la Comunidad, para basar en ellos la proyección de un sector agrario más productivo y más competitivo. Dichos sectores son: vacuno de leche, ovino, remolacha, ibérico, cultivos herbáceos de alto valor añadido, cultivos hortofrutícolas y patata, y vino.
Se trata de sectores que aportan a la Producción Final Agraria de Castilla y León un valor medio de 2.200 de millones de euros, lo que representa el 41 % del total de la Producción Final Agraria media de esta Comunidad, y que afectan potencialmente a más de 81.000 explotaciones y 68.000 agricultores y ganaderos.
“Agrohorizonte 2020” aprovechará la sólida base que supone un sector agrario que en un entorno económico adverso ha demostrado su fortaleza y capacidad de resistencia mejor que otros sectores de la economía y que ha sabido construir un presente esperanzador, en el que ya está aportando riqueza y dinamismo a la economía de Castilla y León. Ello ha sido posible gracias al esfuerzo inversor y modernizador del propio sector, así como a una política agraria y agroalimentaria de la Junta de Castilla y León.
Sectores estratégicos
Castilla y León tiene una posición muy relevante en el sector de vacuno de leche. Con un censo cercano a las 100.000 vacas de ordeño distribuidas en unas 1.700 explotaciones y una producción que supera las 800.000 toneladas de leche de vaca, lo que representa una cuota del 13 % de la producción nacional, se sitúa como la segunda comunidad autónoma productora, por detrás de Galicia. Con la desaparición del actual régimen de cuotas lácteas y la liberalización de la producción de leche el próximo 31 de marzo de 2015 se presenta una oportunidad única para, poniendo los medios adecuados, incrementar sustancialmente la producción actual de leche de las explotaciones ganaderas.
En el sector del ovino, con más de 3,1 millones de cabezas y unas 10.000 explotaciones, Castilla y León es la segunda comunidad con mayor censo nacional de animales. Además es la mayor productora de leche de ovino, con el 67 % de la producción nacional y la comunidad donde se sacrifica el 75 % de las canales de lechazo de España. Es fundamental el afianzamiento de la importancia de Castilla y León a nivel nacional en la producción y potenciar que se incremente el abastecimiento de la industria alimentaria de Castilla y León con animales procedentes de las explotaciones ganaderas de la Comunidad.
El sector del cerdo ibérico cuenta con un especial protagonismo en Castilla y León, especialmente por su apuesta por la calidad. La Comunidad, con un censo de 753.000 cabezas distribuidas en unas 1.600 explotaciones y una potente industria cárnica, con 352 establecimientos, se sitúa en una posición dominante en el sector ibérico nacional. Además, la Comunidad comercializa el 50 % de los jamones y paletas ibéricas de España, lo que supone más de 4,5 millones de piezas.
El vino, con una superficie de viñedo de 74.100 hectáreas, es otro de los sectores relevantes en Castilla y León. El 86 % de esta superficie se encuentra acogido a figuras de calidad donde operan 617 bodegas. La Comunidad ha aumentado un 54 % la producción de vino desde la campaña 2007, pasando de 134 millones de litros a los 200 millones de litros de media actuales. Pero lo más importante de este sector es el crecimiento continuo y constante en la cuota de mercado, siendo la única Comunidad que crece desde 1995 hasta alcanzar el 21 % actual.
El cultivo de la remolacha concentra en Castilla y León más del 75 % de la producción nacional, superando en esta campaña los 2,7 millones de toneladas de remolacha. Las industrias azucareras localizadas en la región disponen de una cuota de producción de azúcar de 421.000 toneladas.
En la producción de cultivos herbáceos es indudable el liderazgo de Castilla y León con unas 2,8 millones de hectáreas. La Comunidad es la principal productora nacional de cereales de invierno, con 1,9 millones de hectáreas, líder en producción de maíz, con una superficie de 123.000 hectáreas y ocupa las primeras posiciones en las producciones de leguminosas grano, con casi 100.000 hectáreas y cultivos forrajeros, con 255.000 hectáreas.
Castilla y León es líder en la producción nacional de patata con el 40% de la producción nacional. Este cultivo, al que se destinan 21.000 hectáreas, está muy profesionalizado como lo demuestran los rendimientos en la Comunidad, en torno a las 43 toneladas/hectárea, muy superiores a la media española que alcanza las 30,9 toneladas/hectárea. A su importancia en la producción se une la calidad de la patata de la Comunidad, que es procesada por las principales industrias del sector tanto para su consumo en fresco como transformada.
El subsector hortícola de la Comunidad cultiva unas 13.000 hectáreas, destacando la producción de puerro, ya que en Castilla y León se localiza el 40 % de la superficie nacional, y de zanahoria, con el 36 % de la superficie.




