UGT se mostraba contrariada en las últimas horas por el comunicado vertido por la Federación Regional de Caza que atacaba a los Agentes Medioambientales por una supuesta relación corrupta con los cazadores furtivos. “Dichas acusaciones criminalizan, sin motivo y sin pruebas, a los Agentes Medioambientales y Celadores de Medioambiente, cuyo único delito es su enorme vocación y voluntad de servicio para suplir las numerosas carencias en su trabajo diario: falta de medios informáticos, modernización de los sistemas de comunicaciones, integración en el 112, creación de unidades contra envenenamientos de fauna, coordinación con la fiscalía de medioambiente…; un trabajo diario que pasa muchas veces desapercibido, pero del que depende la conservación ya aprovechamiento de nuestro media natural”, aseguran desde UGT en respuesta al comunicado emitido por el ente de cazadores.
Desde UGT continúan: “Hay que recordar que las competencias en materia de medioambiente (caza, pesca, incendios forestales, residuos, especies protegidas…) corresponden a la Junta de Castilla y León, que cuenta con el personal adecuado y cualificado para llevarlas a cabo, pero se desentiende en su desarrollo, no dotándolo de los medios suficientes para su ejercicio”. Además, prosiguen con un ejemplo sucedido no hace mucho tiempo en nuestra provincia: “Recientemente en la provincia de Zamora, los Agentes Medioambientales han tenido que asistir de forma impasible a la retirada del arma corta que tenían en dotación algunos agentes, lo que dificulta una acción eficaz contra el furtivismo y merma la seguridad de sus empleados”.
“A todo ello hay que sumar la total descoordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que se traduce en una merma de rendimiento a la hora de perseguir ilícitos penales que afectan a nuestro medioambiente”, siguen explicando desde el sindicato.
Por último, la Federación de Servicios Públicos de UGT orienta gran parte de la culpa del problema a la Consejería de Medioambiente: “ha entrado en una peligrosa conducta de dejación de funciones, despreocupándose de dotar de unos mínimos medios para mejorar la eficacia del trabajo, olvidándose que su personal presta los servicios en el medio rural en contacto con la población y es conocedor de primera mano de los problemas que le acontecen. A ella es a la que hay que pedir responsabilidades por lo que acontece, y no a los Agentes Medioambientales y Celadores de Medioambiente quienes se limitan a hacer su trabajo lo mejor que pueden”, finaliza el comunicado.




