La Junta de Castilla y León incorporará 500 nuevas plazas con financiación pública en residencias, centros de día y viviendas para personas mayores, dependientes y con discapacidad, hasta alcanzar las 39.922 plazas sufragadas por la Administración autonómica en la Comunidad.
La medida, que entra en vigor este mes de octubre, supondrá una inversión de 40 millones de euros entre lo que resta de 2026 y todo 2027. Además del incremento de plazas, la Consejería de Sanidad y Bienestar Social aumentará entre un 4% y un 7% la financiación por plaza y día, en función de su tipología.
El incremento de la financiación será del 4% con carácter general para las plazas destinadas a personas mayores y con discapacidad, mientras que las plazas de carácter psicogeriátrico aumentarán un 7%, debido a la mayor complejidad de las necesidades de atención de sus usuarios.
Según explica la Junta, el objetivo es reforzar la atención a las personas mayores, dependientes y con discapacidad y ampliar la cobertura de plazas financiadas públicamente en el conjunto de Castilla y León, especialmente en un territorio marcado por el envejecimiento y la dispersión poblacional.
Las nuevas plazas corresponden a residencias y centros de día para personas mayores y en situación de dependencia, así como a centros residenciales, centros de día y viviendas destinados a personas con discapacidad.
El Ejecutivo autonómico sostiene que el aumento de plazas permitirá reducir las listas de espera y facilitar que las personas que necesitan estos recursos puedan acceder a ellos sin tener que abandonar necesariamente su municipio o su entorno más próximo.
Más financiación para los centros
La segunda parte de la medida afecta directamente a la financiación que reciben los centros por cada usuario. La Junta justifica el incremento por el aumento de los costes salariales del personal especializado y señala que permitirá a las entidades gestoras disponer de más profesionales y mejorar sus condiciones retributivas.
La Administración autonómica considera especialmente relevante este refuerzo en el medio rural, donde la prestación de servicios asistenciales se enfrenta a las dificultades derivadas de la dispersión de la población.
En el caso de las personas mayores, la Junta vincula el aumento de plazas y recursos al progresivo envejecimiento de la población de Castilla y León y al incremento de las necesidades de apoyo asociadas a una mayor esperanza de vida.
La medida también contempla las necesidades específicas de las personas con discapacidad, entre ellas aquellas relacionadas con el envejecimiento tanto de los propios usuarios como de sus familiares y cuidadores. La Consejería señala asimismo un aumento de situaciones que requieren apoyos especializados, como casos con alteraciones de conducta o enfermedad mental.
Con estas dos actuaciones, el Gobierno autonómico pretende ampliar la red de plazas financiadas con fondos públicos y reforzar los recursos destinados a garantizar la atención residencial y de día de los colectivos que requieren este tipo de servicios.



