La Federación de Servicios Públicos de UGT en Castilla y León ha mostrado su rechazo a que el futuro VI Convenio Colectivo Autonómico de Ayuda a Domicilio contemple categorías profesionales con retribuciones inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI). El sindicato ha asegurado que no respaldará ningún acuerdo que permita salarios por debajo de ese umbral durante la negociación del convenio.

La organización enmarca esta postura en la reforma del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia impulsada por el Gobierno a través de un Real Decreto. UGT considera que el siguiente paso debe ser la mejora de las condiciones laborales de los profesionales que sostienen el sistema de cuidados, al entender que el sector continúa marcado por salarios muy ajustados al SMI y por la dificultad para cubrir puestos de trabajo.
En este sentido, el sindicato defiende que la dignificación de las condiciones laborales es imprescindible para garantizar la calidad de la atención. A su juicio, la falta de financiación ha derivado en plantillas insuficientes en servicios como las residencias, los centros de día, la ayuda a domicilio o la teleasistencia.
Entre sus reivindicaciones figura la mejora de las condiciones de asistentes, auxiliares de ayuda a domicilio, gerocultores, enfermeros, médicos, fisioterapeutas, trabajadores sociales y psicólogos. Además, UGT ha advertido de que podría producirse un aumento de la conflictividad laboral si no se garantizan estos avances y se evita que algunas empresas incumplan las condiciones pactadas.

Por último, el sindicato ha cuestionado la externalización de servicios por parte de la Junta de Castilla y León cuando tenga como objetivo "el abaratamiento y la precarización" del empleo. En este contexto, reclama un modelo externalizado con garantías de calidad o, en su defecto, la gestión pública directa de estos servicios con medios propios.




