La plantilla del Zamora CF volvía a los entrenamientos este miércoles para trabajar en doble sesión de cara al encuentro que les mide al Burgos CF el domingo a partir de las cinco de la tarde. Después de la sesión de confraternización del lunes con la jornada de “laser combat” en Paintball Toro, sesión de spa en el Hotel Convento I y la comida de Navidad, los jugadores descansaban el martes. Y ha sido este miércoles cuando han regresado a la dinámica habitual para intentar sumar los últimos tres puntos del año.
Roberto Aguirre no tendrá que lamentar ninguna baja por sanción para la contienda ante la escuadra castellana. Eso sí, está pendiente del aspecto físico de algunos de sus futbolistas. Preocupa en el cuerpo técnico el estado de José Carrillo y Manu Gavilán. El defensa fue baja ante el Real Avilés por una lesión muscular que se le agudizó en el tramo final de la semana pasada. El jugador se ha sometido a una serie de pruebas en los últimos días y en principio no hay una lesión grave. De hecho, el ex del Mallorca ya ha entrenado este miércoles, aunque lo ha hecho a un ritmo inferior al de sus compañeros.
También al margen del grupo se ha ejercitado Manu Gavilán. El delantero sevillano fue sustituido en Avilés a falta de veinte minutos para el final. El cuerpo técnico aducía al final del encuentro que el cambio respondía al cansancio que denotaba el ariete. Se trata de un jugador que no realizó una pretemporada completa como el resto de compañeros y su estado físico está en un punto diferente al de gran parte del grupo. Es por ello que el cuerpo técnico, en coordinación con el cuerpo médico, han decidido que Gavilán entrene a un ritmo inferior en estas sesiones para no cargar en exceso los músculos y pueda llegar con cierta frescura al encuentro del domingo.
Un encuentro para el que Roberto Aguirre tendrá que decidir, si termina contando con toda su plantilla, qué jugadores conforman el once después de perder el domingo en Avilés el segundo partido de los ocho últimos disputados.




