Este lunes Zamora se ha teñido de pistacho para celebrar el ascenso del BM Zamora a División de Honor Plata. Desde la Plaza de la Catedral y a ritmo de charanga, la comitiva ha recorrido algunas de las calles del casco antiguo de la ciudad para brindar a los zamoranos las mieles del éxito y los frutos recogidos tras una temporada de duro e intenso trabajo.


La fiesta ha culminado en el Ayuntamiento, momento en el que la lluvia también se ha sumado a la celebración, recibiéndola con alegría el resto de asistentes. "Lo mejor que nos llevamos de esta ciudad es el alma y ánimo de la gente", relataba con emoción Jortos desde el balcón del Consistorio. Decenas de personas escuchaban desde abajo y compartían los cánticos y el buen ánimo en un cierre que todos los aficionados al balonmano de la ciudad guardarán para siempre en su retina.




