La primera parte estuvo carente de ocasiones. Ninguno de los dos conjuntos lograba imponer su tipo de fútbol ante el rival y eso dificultaba ver jugadas trenzadas. El GCE Villaralbo trataba de aprovechar su velocidad por las bandas y la movilidad de Ayrton, que volvía a la punta del ataque, para hacer daño a una defensa de la Gimnástica Segoviana demasiado estática. Mientras, los segovianos eran incapaces de llegar a la portería de Juanjo. Los segovianos no terminaban de adaptarse a la resbaladiza superficie de césped artificial ni tampoco lograban sobrepasar a un GCE Villaralbo con mucha fortaleza en el centro del campoy bien plantado en defensa.
Los locales tuvieron tres acercamientos previos al gol. Ayrton, por partida doble, y Villa, con un lanzamiento de falta desde la frontal del área, tuvieron en sus botas las escasas opciones de los eléctricos. La Segoviana ni siquiera era capaz de acercarse a la meta de Juanjo. Y cuando el partido pasaba su ecuador llegó la primera diana del Villaralbo. Como tantas veces, el GCE volvió a sacar petróleo del balón parado. Un saque de esquina botado por Villa era rematado por Vilarchao para buscar a Ayrton; el ariete no fallaba y avanzaba a los suyos.
Hasta el descanso hubo tiempo para ver un balón al larguero de Calleja para la Segoviana y nada más. El asueto llegaba con una sensación de poco fútbol en la primera mitad y con la evidencia de que el balón parado es clave cuando los partidos se atrancan. Con una jugada aislada en un saque de esquina le valía al GCE para ir mandando en el marcador y a la Segoviana para tener la sensación de que iba a tener que mejorar mucho para sacar algo positivo de la Fernández García.
El segundo acto comenzaba con el mismo ritmo. Mucha intensidad pero escasas llegadas a las metas rivales. El centro del campo no era capaz de generar juego y eso derivaba en el sopor generalizado en la grada. La Segoviana era incapaz de hacerse con el mando, pese a llevar encima la vitola de favorito. Y antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora de la segunda parte llegó el segundo del GCE. Miguel aprovechó la falta de tensión del mediocampo de la Segoviana para dejar atrás a tres jugadores visitantes y dar un pase entre líneas para dejar a Villa solo ante el meta. El delantero eléctrico no fallaba y ponía el 2-0.
Solo a partir del 2-0, la Gimnástica Segoviana empezó a carburar. Los pupilos de Santi Sedano dieron un paso adelante y llegaron con más facilidad a la portería de Juanjo. Y esa insistencia se tradujo en unas manos de un defensa local dentro del área. Rubén ejecutaba la pena máxima en el minuto 75 y Juanjo hacía una estirada estelar para sacar el cuero cuando se colaba pegado al palo. Ese fallo fue la cuesta abajo del encuentro.
La Segoviana intentó seguir insistiendo para llegar a la portería rival mediante el juego directo buscando diagonales a la espalda de la defensa local, pero el fallo del penalti dejó sin fe a los jugadores de Santi Sedano. Por el contrario, el GCE Villaralbo estaba bien plantado en defensa buscando cazar algún contragolpe. Pero ni unos ni otros fueron capaces de encontrar el camino de un nuevo gol y el colegiado decretaba el final del partido con ese cómodo 2-0 para el GCE Villaralbo.




