Los hogares españoles afrontan en los próximos meses el final de varias rebajas fiscales aplicadas a la luz, el gas y los carburantes, aunque algunas medidas de apoyo seguirán vigentes temporalmente para aliviar la factura energética.

Las rebajas del IVA y otras medidas fiscales puestas en marcha por el Gobierno para contener el impacto de la crisis energética y el encarecimiento de los combustibles comienzan a entrar en su fase final. Tras varios años de prórrogas, algunas de estas ayudas desaparecerán en 2026, mientras que otras continuarán de forma temporal.
Entre las medidas más destacadas se encuentra la reducción del IVA de la electricidad, que pasó del 21% al 10% para los consumidores domésticos. Esta rebaja se mantendrá de momento, aunque el Ejecutivo ya ha advertido de que su continuidad dependerá de la evolución del mercado energético y de los precios mayoristas.
También sigue vigente el IVA reducido para el gas natural, que bajó igualmente del 21% al 10% con el objetivo de contener el impacto de la subida de los costes energéticos en los hogares y las empresas. Esta medida ha sido una de las más relevantes durante los últimos inviernos por su efecto directo sobre la calefacción y el consumo doméstico.
En el caso de los carburantes, las ayudas directas generalizadas ya desaparecieron, aunque continúan algunas bonificaciones específicas destinadas a determinados sectores profesionales, especialmente el transporte. El Ejecutivo mantiene así apoyos selectivos para actividades especialmente afectadas por el aumento de costes.
Además de las rebajas fiscales, el paquete anticrisis incluyó otras medidas como la limitación de la subida de la bombona de butano o ayudas al transporte público, algunas de las cuales también afrontan revisiones y posibles cambios a lo largo de este año.

El objetivo del Gobierno es retirar progresivamente estas medidas excepcionales a medida que se estabilicen los precios de la energía y los combustibles, aunque la incertidumbre internacional y la evolución de los conflictos geopolíticos continúan condicionando el escenario económico.




