En medio del horror provocado por el incendio de Fermoselle, también surgen historias que parecen un auténtico milagro. Una de ellas ha tenido lugar en la Granja Salcedillo, en Palazuelo de Sayago, donde los tres burritos de la explotación han aparecido vivos pese a que el terreno que los rodeaba quedó completamente calcinado.

La propietaria de los animales ha explicado que, después de que el fuego devorara toda la zona y sin poder acceder hasta ellos, tanto ella como su familia pensaron, con impotencia y miedo, que los habían perdido para siempre.
Sin embargo, un día después, entre las cenizas, llegó la mejor de las noticias. Los tres burritos seguían con vida, aunque presentaban algunas magulladuras. "No hay palabras para describir el alivio que sentimos. La noticia más bonita que podíamos recibir hoy. Gracias a todos los que habéis estado pendientes y habéis enviado vuestro cariño. Hoy la esperanza ha ganado", ha expresado emocionada.





