La cosecha en Castilla y León que representa habitualmente un porcentaje de la producción nacional que oscila entre el 35 y 45%, se caracterizó en 2013 por un invierno suave, con una sementera dentro de lo normal, sin efectos graves por fuertes heladas, y una primavera húmeda y más fría de lo habitual, especialmente en mayo y junio, lo que provocó un retraso de las fechas de cosecha.
El desarrollo de los cultivos ha sido gradual, con precipitaciones por encima de la media de un año normal, dando lugar a una cosecha buena en términos generales.
Los aproximadamente 62.000 agricultores de cereal en la comunidad autónoma sembraron en total 1.914.245 hectáreas de cereal de invierno, lo que supone un 8% menos que la media del período 2000-10, y se recogió una cosecha estimada de 7,45 millones de toneladas, por encima de los aproximadamente 6,75 millones que vienen recogiéndose en un año medio.
Sigue en aumento la superficie de trigo debido a que los agricultores parecen haberse decantado por los buenos rendimientos de las nuevas variedades y el diferencial de precio a favor del trigo, buscando mejorar la rentabilidad de sus explotaciones, según indican a zamora24horas fuentes de la Alianza UPA-COAG.
Los rendimientos han superado los 3.800 kilogramos por hectárea, es decir, un 24% por encima de un año medio. Tuvieron cierta incidencia el pedrisco, que afectó a unas 40.000 hectáreas en Castilla y León, y la cada vez más abundante plaga de gramíneas que, con especial incidencia del bromo en algunas provincias, merma “sustancialmente” la cosecha en las parcelas afectadas.
Maíz
Respecto de la superficie de maíz se estima una siembra en 2.013 de 122.048
hectáreas, superior a la superficie media del período 2007-2012, y una producción de 1,27 millones de toneladas, un 14% superior a la de 2.012 y 11% superior al lustro anterior, resultando un rendimiento superior a las 10,4 toneladas.
La recuperación en el precio del cereal que se produjo a partir del momento de la cosecha de 2.010 se mantuvo hasta el inicio de la siega de 2.011, entrando entonces en una fase de descenso brusco que lo mantuvo constante durante todo el segundo semestre del año anterior, para comenzar a remontar desde principios de 2.012 hasta llegar a los mejores momentos de precio, equiparables a los de finales de 2.007 y comienzos de 2.008.
La evolución del precio en la lonja de Salamanca es un reflejo de la tendencia del precio a lo largo del año 2013, que comenzó con cifras en el entorno de los 250 euros por tonelada e, incluso, superiores en algunos casos, para ir descendiendo hasta las fechas actuales, en que cotiza alrededor de los 190 euros por tonelada y siendo habituales operaciones por debajo de los 180. Por tanto, estamos ante una bajada en lo que va de año próxima al 30%.
En cuanto al maíz, la evolución del precio ha sido similar, pagándose por debajo de los 175 euros por tonelada actuales frente a los 245 de hace un año. “Conviene recordar que, si bien se ha producido un aumento de cosecha en 2013, el precio se sitúa en la actualidad en los más bajos de los últimos cuatro años y, entre 2006 y 2012, el gasto en los fertilizantes se ha incrementado un 49% y en energía, un 33% en los últimos tres años”, precisan las mismas fuentes. “Hemos seguido oponiéndonos a las tasas que impone Geslive por el reempleo para la siembra que hacen los agricultores de sus propias semillas de cereal, así como a la incesante actividad especuladora de determinados agentes en el mercado que dan al traste con la recuperación de los precios sin causas justificadas”, concluyen.




