La Aemet prevé temperaturas de hasta un grado por encima de la media y no descarta declarar la primera ola de calor de 2026 la próxima semana, después de una primavera récord por calor y déficit de lluvias.
Castilla y León se prepara para un verano marcado por el calor. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que el trimestre comprendido entre junio y septiembre registre temperaturas entre medio y un grado por encima de la media, después de una primavera que ha sido la más cálida y seca desde que existen registros.
Según las previsiones de la Aemet, las precipitaciones durante el verano podrían situarse por encima de los valores habituales en la mayor parte de la Comunidad, aunque en el tercio norte todavía no existe una tendencia claramente definida.
Los datos de la primavera reflejan un comportamiento excepcional. La temperatura media alcanzó los 12 grados, dos más de lo habitual para esta época del año, mientras que la temperatura máxima media se situó en 18,7 grados, 2,5 grados por encima del promedio histórico.
Especialmente significativo fue el comportamiento de abril, que registró la temperatura media más alta desde 1900, igualando el récord histórico alcanzado en 1945.
En cuanto a las precipitaciones, la primavera concluyó con un déficit del 17 % respecto a los valores normales, debido principalmente a un mes de abril especialmente seco, mientras que marzo y mayo presentaron registros próximos a la media.
A corto plazo, la previsión meteorológica apunta a un nuevo ascenso de las temperaturas durante los próximos días, con máximas que podrían superar los 36 grados durante el sábado y el domingo.
Además, la Aemet no descarta que la próxima semana pueda declararse la primera ola de calor del verano de 2026, si se cumplen los criterios establecidos para este fenómeno meteorológico.




