El Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) advierte que el humo generado por los recientes incendios forestales puede afectar a la salud ocular, incluso a varios kilómetros de distancia del foco, y recomiendan adoptar medidas de protección para reducir la exposición.

“El humo de un incendio no afecta únicamente a las vías respiratorias. También puede alterar la película lagrimal y producir irritación ocular incluso a considerable distancia del foco, por lo que es importante adoptar medidas de protección desde los primeros episodios de humo”, explica Andrés Gené Sampedro, presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas.
Igualmente, la vicedecana de COOCYL, Ana Belén Cisneros, asegura que “en Castilla y León estamos viendo cómo el humo puede afectar a personas que se encuentran lejos de los incendios” y destaca que, ante cualquier molestia ocular, “es fundamental proteger los ojos, limitar la exposición al humo y consultar con un óptico-optometrista si los síntomas persisten o empeoran”.
Ante episodios de elevada concentración de humo, los ópticos-optometristas aconsejan evitar permanecer al aire libre y mantener cerradas puertas y ventanas cuando la calidad del aire sea deficiente.
También recomiendan no frotarse los ojos, lavarse las manos antes de tocarlos y utilizar lágrimas artificiales sin conservantes para favorecer la lubricación y ayudar a eliminar las partículas depositadas sobre la superficie ocular.
Las personas que utilizan lentes de contacto deben reducir su uso durante estos episodios y sustituirlas temporalmente por gafas. Cuando resulte imprescindible permanecer en el exterior, el uso de gafas de sol o de protección puede disminuir parcialmente la entrada de partículas



